2 de febrero 2016 - 00:00

Febrero consagrado a contemporáneos en subastas de Londres

Con un estimado de entre 21,2 y 30,3 millones de dólares, la monumental “Abstraktes Bild”, de Gerhard Richter lidera las expectativas de un febrero en que las dos principales casas de subastas, Sotheby’s y Christie’s, pondrán a la venta importantes obras del arte contemporáneo.
Con un estimado de entre 21,2 y 30,3 millones de dólares, la monumental “Abstraktes Bild”, de Gerhard Richter lidera las expectativas de un febrero en que las dos principales casas de subastas, Sotheby’s y Christie’s, pondrán a la venta importantes obras del arte contemporáneo.
Este mes, las dos grandes casas de subastas de Londres, Sotheby's y Christie's, sacan a la venta una grilla de obras de arte contemporáneo que incluye, en el caso de Sotheby's, la monumental "Abstraktes Bild", de Gerhard Richter de 1990, una de las más iconográficas de esa famosa serie, y que sale estimada entre 21,2 y 30,3 millones de dólares. La siguen "Sacco e Rosso", de Alberto Burri, un cuadro aclamado por la crítica y el público en su muestra retrospectiva del Museo Guggenheim, estimado en u$s 13,6 / 18, 2 millones; "Pregnant girl", pintado por el artista británico Lucien Freud en los 60, estimado en u$s 10,6 /15,1 millones, "Little electric chair", una obra muy pocas veces vista de Andy Warhol, estimada en u$s 5,3 / 8,3 millones, y otra muy conocida del mismo artista, "Large Campbell soup can", u$s 5,3 / 8,3 millones.

La lista de los previsiones más altas de la jornada sigue con "Después de un puño", de Jean-Michel Basquiat, valuado entre 9 y 12 millones de dólares; el paisaje "Primrose Hill", de Frank Auerbach, y otros lotes destacados que incluyen obras de Lucio Fontana, Yves Klein, Adrian Ghenie, Ed Ruscha y Christopher Wool.

La exhibición de las obras está abierta al público hasta mañana.

En Christie's, el 11 es "The architects home in the ravine", de Peter Doig el que lidera la grilla con su estimado de u$s 14,2 / $21,3 millones. Pintada en 1991, "La casa del arquitecto en el barranco" se llevó a cabo a raíz de que Doig encontró por primera la "Unité d'Habitation en Briey-en-Forêt", una idea que Le Corbusier pensó en 1961 como una solución utópica a la vivienda para después de la Segunda Guerra Mundial, un sueño modernista que el magistral arquitecto tuvo que abandonar en 1973, víctima de los cambios de la realidad tanto estética como económica.

Al narrar la primera vez que vio el edificio, Doig explicó: "Puedo recordar el terror del tono negro dado por los densos árboles de alrededor hasta ver finalmente la luz de una casa increíblemente acogedora".

"Anthropométrie sans titre"
de Yves Klein, estimado entre 11,3 y 19,9 millones de dólares, es otra de las atracciones de esta venta, y pertenece a una serie que se convirtió en un punto de inflexión en su carrera, ya que es el claro ejemplo de su actitud excéntrica hacia la creación artística que en su momento despertó mucha polémica en el mundo del arte. Las Antropometrías, constituyen una parte fundamental de la integración del arte ilusorio e introspectivo con el trabajo que audazmente muestra imágenes de la cruda realidad.

Otra de las estrellas de esta subasta es "Dos figuras", de Francis Bacon, estimado en u$s 7,1 / 9,9 millones, que además es una obra de un gran tono emotivo, ya que representa un último adiós profundamente conmovedor a George Dyer, gran inspirador y amante del artista, que murió trágicamente y -como todas las figuras de Bacon- está íntimamente unido en un estado de torsión contemplativa tal vez por ser un tributo para el hombre que transformó la vida y el arte de Bacon.

También integran la subasta dos obras maestras de la observación humana: "Cabeza de Esther" y "Cabeza de Ib", de Lucian Freud, que se destacan entre los mejores retratos del artista en pequeños formato. Cada una está estimada en u$s 3,5 / 5 millones y tienen la particularidad de ser mostradas tanto juntas como individualmente en cada gran exposición de Freud, como lo fueron en las retrospectivas históricas en el Museo Hirshhorn, la del Jardín de Esculturas de Washington (1988), la del Tate Britain, en Londres (2002/2003) y la de la National Portrait Gallery, Londres (2012). Representan tributos de extraordinaria sensibilidad a la floreciente relación entre el artista y sus hijas mayores Esther Freud e Isobel Boyt; fueron pintados en la década del 80, cuando ambas estaban en sus veinte años y durante lo que se considera el mejor período de la obra de Freud, cuando cumplía sesenta años.

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