13 de agosto 2010 - 00:00

Flamenco 2010: un movimiento que llega a la vanguardia y la fusión

Para los creadores de «Vuelta y vuelta», el flamenco es un arte tan amplio que hoy hasta hay gitanos que cantan temas de Yupanqui sin saber quién es su autor.
Para los creadores de «Vuelta y vuelta», el flamenco es un arte tan amplio que hoy hasta hay gitanos que cantan temas de Yupanqui sin saber quién es su autor.
Desde anoche y hasta el domingo 29 se está desarrollando en la Sala Mediterránea (Tucumán 3378) de Buenos Aires el ciclo denominado Flamenco en movimiento, que comprende cinco propuestas distintas que van desde lo más tradicional hasta la vanguardia y la fusión, como un mosaico de las posibilidades que da este género, a cargo de figuras nacionales.

«Entre penas florece el flamenco» (que volverá a presentarse el jueves 19 a las 21), concebido, dirigido y protagonizado por Catalina Gutiérrez, Eleonora Pereyra (baile) y Héctor Romero (guitarra), pone en escena el dolor de dos mujeres que han perdido a su padre, a las que pronto se une una tercera que personifica a la esperanza. Creado y bailado por Marcela Suez, «Calles del aire» (a presentarse mañana y el sábado 28 a las 22.30) propone «una puesta en la cual luz y sombra envuelven a músicos y bailaores a manera de escenografía y se intercalan antiguas canciones andaluzas, trayéndonos un aire de raíz profunda que enriquece la imaginación y los sentidos».

Pasado y presente de la danza flamenca se dan cita el viernes 20 y sábado 21 a las 21 de la mano de «Arraigo», espectáculo de la famosa bailaora Sibila y el ballet Al-Andalus. Se reúnen en él las coreografías de la legendaria Mariemma sobre el «Bolero» de Ravel y partituras de Albéniz y Granados con otros géneros musicales como el jazz y el pop. Por su parte, «Umbria Flamenco» (domingos 15 y 29 de agosto a las 21) es un discurso bailado sobre la soledad y el dolor. María Sara Cadirola, Lucía Maciel, Marina Lila Sainz son las protagonistas y directoras de este espectáculo cuyo responsable musical es Nicolás Cid.

Dentro del programa se destaca por la originalidad de su propuesta «Vuelta y vuelta», que subirá a escena los viernes 13 y 27 de agosto y 3 de septiembre a las 21. En él se plantea un diálogo cultural entre el flamenco y el folklore argentino, representados en su danza y su música. Dialogamos con Héctor Romero (guitarrista de gran trayectoria en ambos géneros), su creador junto a Diego Gallo, otro músico destacado de las seis cuerdas.

Periodista: ¿Cómo surge «Vuelta y vuelta»?

Héctor Romero: Con Diego Gallo, un tipo muy sensible al que admiro mucho, siempre fuimos medio «amigotes». Si bien yo toco flamenco el folklore es parte de mis raíces. El año pasado hicimos un espectáculo juntos en el Borges y grabamos el disco, que está a punto de lanzar Acqua Records. La propuesta es divertida, hay artistas de buen nivel, como Adrián Verges, Campeón Nacional de Malambo, y Hugo Álvarez, uno de los mejores bailaores flamencos que tenemos en la Argentina, Juampi Leone en guitarras, el cuarteto de Diego Gallo... Hay algunos homenajes, como el que le hice a Piazzolla, «Libertarantalería», y a Yupanqui, entre otros.

P.: ¿Cuáles son los puntos en común entre ambos géneros?

H.R.: Hay mucha historia. La farruca, por ejemplo, es el nacimiento del tango, y el zapateado jerezano es lo mismo que el malambo, sólo que con otra técnica pero con igual concepto rítmico, con influencia africana. Inclusive los gitanos hoy cantan letras de Yupanqui sin saber que son de él. Él mismo contaba en una entrevista que estando en España escuchó a un chico cantar «Porque no engraso los ejes/me llaman abandonao», y le preguntó de dónde lo conocía, y el niño respondió: «Lo cantan mis padres, es del flamenco». Y él no le dijo nada, total la música es universal, y si la asumen como parte de ellos es todavía más valiosa.

Entrevista de Margarita Pollini

Dejá tu comentario