20 de febrero 2009 - 00:00

Fondos y cargos: la receta para frenar éxodo en el Senado

Juan Carlos Romero, Carlos Reutemann, Ricardo Quintela, Miguel Pichetto
Juan Carlos Romero, Carlos Reutemann, Ricardo Quintela, Miguel Pichetto
La sangría que se inició en el bloque kirchnerista del Senado con la salida de Carlos Reutemann y Roxana Latorre continuará la semana próxima, seguramente, con un pronunciamiento similar del salteño Juan Carlos Romero y su compañera Sonia Escudero. Pero el resto de los rebeldes por ahora se mantendrá en su puesto. Ayer festejaban en el bloque oficialista las desmentidas de algunos de los senadores que, en la intimidad, habían manifestado su voluntad de alejarse del Gobierno. En 24 horas quedó claro que algunos de ellos habían apelado a un viejo y conocido truco de la política: presionar en la debilidad para mejorar posiciones. De ahí a abandonar el bloque kirchnerista habrá un tramo que recorrer todavía.
Ayer, Miguel Pichetto confirmó que su comprovinciana María José Bongiorno se comunicó telefónicamente con él y que le anunció «su permanencia en el bloque, y su compromiso con el proyecto del Gobierno nacional»
Otras dos supuestas rebeldes también desmintieron su alejamiento: la riojana Teresita Quintela y la chaqueña Elena Corregido. Y el tercero en discordia, el misionero Luis Viana, hizo silencio.
Así, la pérdida para el bloque oficialista continuará la semana próxima con la segura salida de Romero y Escudero, pero por ahora ninguno más.
De todas formas, nuevos elementos se sumaron ayer a las pujas dentro del kirchnerismo en el Congreso. No es casualidad que todos los senadores que salieron del bloque kirchnerista, están a punto de hacerlo o bien en duda, hayan sido los mismos que el año pasado votaron en contra de la ratificación de la Resolución 125 en la sesión en que Julio Cobos debió desempatar enterrando para siempre esa decisión de Cristina de Kirchner.
Si, como parecía ayer, se inicia ahora una nueva etapa de conflictos entre el campo y el Gobierno, la disciplina interna del kirchnerismo en el Congreso volverá a ponerse a prueba.
En medio de un año electoral, el peso de esa pelea será mucho más fuerte que lo que se vio en 2008. De ahí que los diputados y senadores de provincias como La Pampa, Córdoba, Santa Fe o Buenos Aires estarán de nuevo en medio del fuego cruzado entre sus votantes, los productores del campo y la lealtad al Gobierno.
No se puede olvidar que inclusive en Buenos Aires ya existieron planteos de los propios diputados provinciales kirchneristas por la forma en que Guillermo Moreno distribuye la asistencia en granos y forrajes a los productores afectados por la sequía. Hace diez días, durante una visita del Ministro de Asuntos Agrarios de la provincia, Emilio Monzó, a la Legislatura, los diputados le reclamaron investigar cómo se compraban esos granos y a quienes se les entregaban: «Si no lo hacemos nosotros, lo va a hacer la oposición en cualquier momento», le dijeron, denunciando la existencia de un sistema de premios y castigos en ese reparto de Moreno.
En el Senado, Bongiorno se convirtió ayer en un caso emblemático dentro de la crisis interna del oficialismo: «No me fui, sigo perteneciendo al bloque del Frente para la Victoria bajo la presidencia de Miguel Pichetto. Si bien tenemos algunas cuestiones en las cuales he tenido una postura crítica e independiente, lo he evaluado directamente con Pichetto y he dejado sentada mi postura particular, pero siempre dentro del bloque»
La comunicación que mantuvo con Pichetto se produjo poco después de que la legisladora desmintiera su salida del bloque a la radio El Valle, de General Roca y que también le dijera lo mismo a su partido, el Frente Grande, que está alineado con el kirchnerismo. La senadora se preocupó se enviar primero la señal hacia adentro de su provincia, de donde precisamente había salido la confirmación inicial de que abandonaría la bancada.
El caso de la riojana Quintela es diferente. «Pese a mi voto negativo con la Resolución 125, ya que mi posición con respecto al tema del campo no ha cambiado, no veo la posibilidad de dejar el bloque k, porque la Nación está teniendo una buena relación con mi provincia», dijo; «el año pasado estaba disconforme sobre el trato que se les daba desde la Nación a la provincia, pero la situación política ha cambiado». No es para menos: su hermano, Ricardo Quintela, se reunió con Néstor Kirchner en Buenos Aires la última semana de enero y sólo siete días después las cuentas del municipio ya tenían acreditados los $ 98 millones para asistir a su gestión comunal que el ex presidente le había prometido en el encuentro.

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