23 de octubre 2009 - 00:00

Formell: “Los Van Van siempre fuimos libres en nuestro sonido”

Juan Formell, uno de los dos miembros más antiguos de la formación original de Los Van Van de Cuba: «Hacemos música, no política».
Juan Formell, uno de los dos miembros más antiguos de la formación original de Los Van Van de Cuba: «Hacemos música, no política».
A los 67 años, Juan Formell es -junto al tocador de güiro Julio Noroña- uno de los miembros que restan de la formación original de Los Van Van de diciembre de 1972. Pero además, este contrabajista nacido en La Habana ha sido el fundador y es desde su constitución el director general de un grupo que está definitivamente instalado en la tradición musical de su país.

«Pues fíjese que aunque sólo estamos Julito y yo de la formación original, hay trombones que ya llevan 25 años en la orquesta, mi hijo Samuel (baterista y director musical) tiene 16 años en el grupo y sólo hay una última camada más reciente», recuerda el músico en el lobby del hotel donde espera su actuación de hoy en el Luna Park.

Periodista: ¿Cuál es el secreto de una permanencia que ha permitido 40 años de historia?

Juan Formell
: A lo mejor ha sido que nosotros nunca tuvimos una empresa que nos exigiera hacer nada. De modo que siempre nos hemos movido con libertad, sin tener que ceder en nuestro sonido, respetando la tradición del son y pudiendo hacer nuestro aporte sobre eso. Por lo demás, es difícil aburrirse porque el público no nos deja descansar; estamos siempre viajando o tocando en Cuba, haciendo nuevas canciones. Desde que la salsa se ha instalado como una de las variantes del baile para parte del público argentino, Los Van Van han empezado a venir con regularidad a la Argentina y, cuestiones económicas y políticas aparte, su música se ha mezclado, en el gusto de los consumidores, con la de artistas como Celia Cruz, Oscar DLeón y tantos otros, más ligados a la salsa originada en Nueva York.

P.: Es la misma tradición.

J.F.: Así es. Se lo puede llamar salsa. Podrá ser guaracha, rumba, wawancó, guajira o, como hacemos nosotros, timba o songo, pero todo tiene el mismo denominador común que es el son cubano. Todo se baila igual. Y aunque pueda haber diferencias sutiles, visto desde afuera, por supuesto que todos estamos musicalmente muy cerca.

P: En sus visitas anteriores a la Argentina, y aun cuando hicieran muchas funciones, el escenario elegido había sido el de La Trastienda. Ahora pasan a un espacio mucho más grande como el del Luna Park. ¿Qué significa ese salto?

J.F.: Van Van está acostumbrado a actuar en lugares grandes. Hemos tocado en el Albert Hall de Londres, en el Carnegie Hall de Nueva York, pero también en espacios abiertos para cientos de miles de personas. Sin dudas es un honor y un desafío nuevo para nosotros el tocar en el Luna Park, porque es un lugar conocido internacionalmente, porque sabemos todas las figuras de todos los géneros y de todo el mundo que han pasado por ahí.

P: Ustedes han acumulado una gran cantidad de actuaciones en Estados Unidos. ¿Cómo han podido presentarse en ese país siendo que nunca expresaron repudio hacia su gobierno ni abandonaron la isla?

J.F.: Somos casi una excepción. Y quizá tenga que ver con que nuestras canciones no hablan de política, y nosotros mismos no hacemos política. Nuestras canciones pueden hablar de amor o de cuestiones sociales pero el destino principal de ellas es que la gente baile y se divierta. Y ahí somos todos iguales, los de un lado y de otro del mar. En tiempos de Clinton en la presidencia -con Bush eso se cortó porque no nos dieron la visa- hemos tocado mucho en los Estados Unidos y no hemos tenido problemas en ninguna parte, salvo en Miami. Cuando tocamos en el Miami Arena en el 99, un grupo de gente hizo una manifestación contra nosotros. Pero créame que tampoco son, ni remotamente, todos los cubanos de ahí. Pasa que nosotros andamos repartidos por todo el mundo y hay muchas familias partidas; yo mismo tengo dos hijos viviendo en los Estados Unidos, uno en Nueva York y otro en Miami. Pero la música es una cosa y la política es otra.

P: Pero la reciente participación de ustedes en el Concierto por la paz en La Habana, junto a muchos otros artistas latinoamericanos, fue claramente un hecho político.

J.F.: Puede serlo por sus implicaciones internacionales. Pero ni nosotros ni ninguno de los artistas que participaron dijo nada que tuviera que ver con la política, ni a favor ni en contra del gobierno de Cuba. Fue sencillamente un gesto de hermandad entre músicos.

P: ¿Qué representó para ustedes aquel proyecto que fue Buena Vista Social Club?

J.F.: Por una obvia cuestión generacional, nosotros no participamos de eso. Pero fue indudablemente algo muy bueno para la música de Cuba, porque se rescató una tradición y un grupo de grandes artistas que estaban perdidos o retirados, porque a veces el pueblo se olvida de algunas cosas y está bien recordárselas. Y si lo pensamos en el aspecto laboral, evidentemente abrió muchas puertras de trabajo en el exterior que ha servido mucho también a músicos como nosotros.

P: ¿Qué música se escucha en Cuba?

J.F.: Si su pregunta apunta a saber si escuchamos la música de gran producción internacional, le digo que sí. A nosotros, por una cuestión geográfica, nos entran radios de Estados Unidos, de República Dominicana, de Venezuela. Pero también en la radio y en la televisión cubana se encuentra uno con gente como Shakira, Luis Miguel, Madonna, Juanes o quien quiera. Además, sigue estando presente la tradición de la trova con artistas más antiguos como Pablo Milanés o Silvio Rodríguez pero también en otros más jóvenes como Carlos Varela. Para bailar, siguen teniendo vigencia las orquestas: la Charanga Habanera, Adalberto y su son, Manolito Sibonet o la nuestra. Y lo que está pegando tremendamente fuerte en los últimos años es el reggaetón, tanto de afuera con gente como Daddy Yankee como por artistas cubanos como Gente de zona o Baby Loren. Y aunque no haya trascendido mucho internacionalmente, también hay rock en Cuba.

P: ¿Qué es lo que harán en el Luna Park?

J.F.: Justamente porque la consideramos una actuación especial, vamos a hacer una panorámica por toda nuestra historia, con popurrís de temas que vayan desde los años 70 (inclusive rescatando aquel sonido) hasta el presente de nuestro último disco, «Arrasando», que todavía no ha sido editado en la Argentina.

Entrevista de Ricardo Salton

Dejá tu comentario