5 de diciembre 2014 - 00:00

FpV sufrió para convertir en ley el nuevo Código Procesal Penal

Recinto semivacío en Diputados, prueba del esfuerzo del kirchnerismo ayer para lograr el quórum. Más tarde, distensión entre las bancas: Julio Cobos, Martín Lousteau y Ricardo Buryaile (en armado opuesto a las épocas de la 125). Andrés “Cuervo” Larroque, Héctor Recalde y Edgardo Depetri, menos festivos.
Recinto semivacío en Diputados, prueba del esfuerzo del kirchnerismo ayer para lograr el quórum. Más tarde, distensión entre las bancas: Julio Cobos, Martín Lousteau y Ricardo Buryaile (en armado opuesto a las épocas de la 125). Andrés “Cuervo” Larroque, Héctor Recalde y Edgardo Depetri, menos festivos.
 La Cámara de Diputados cerró anoche el debate sobre el nuevo Código Procesal Penal de la Nación en una sesión especial que comenzó pasadas las 12.20 del mediodía. Cerca de la medianoche, el Frente para la Victoria logró los votos para convertir en ley el proyecto luego de sufrir para reunir el quórum de 129 diputados para dar inicio a la sesión donde se iba a votar, ya en la madrugada de hoy, una comisión bicameral que investigue las maniobras realizadas por instituciones bancarias con cuentas sin declarar en Suiza.

La sesión especial se inició con la presencia de 129 diputados y sin la presencia de Martín Insaurralde. La ausencia del intendente de Lomas de Zamora en uso de licencia, sumada a unas llegadas tarde de diputados oficialistas, hizo que el bloque del FpV iniciara la sesión con el quórum justo de 129 presentes. La bancada oficialista que lidera Juliana Di Tullio tardó casi 40 minutos en conseguir el número para empezar la sesión especial, que arrancó a las 12.20 y estaba convocada para 11.45.

Insaurralde tampoco asistió la semana pasada al plenario en el que se discutió el nuevo Código Procesal Penal y también renunció a las comisiones de Justicia y Legislación Penal -dos de las tres por las que pasó el proyecto-. Al momento del quórum tampoco colaboraron las diputadas Dulce Granados y Sandra Mendoza, quienes se incorporaron al debate más tarde sin aportar número para el quórum.

El titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, aseguró que el nuevo Código Procesal Penal, busca "garantizar a la sociedad el sentido de justicia" y aseguró que con esta iniciativa "estamos tomando un reclamo para que a aquel que cometa un delito pueda caerle todo el peso de la Justicia". Desde el FAUnen, el presidente del bloque de diputados socialistas, Juan Carlos Zabalza, rescató la trascendencia de reemplazar el modelo inquisitivo en manos de los jueces para pasar a un modelo acusatorio, aunque rechazó la aprobación del nuevo Código Procesal Penal. "El riesgo es que el Ministerio Público Fiscal termine replicando la lógica con la que aún funcionan los juzgados de instrucción. Esto puede conducir al fracaso de la reforma", advirtió. "Creemos fundamental modificar los mecanismos y los criterios de selección para la incorporación de personal, que aseguren la transparencia y la independencia", consideró Zabalza.

El diputado del Frente Renovador Alberto Asseff dijo que "modernizar el Código Procesal Penal está bien, pero el proyecto no prevé al colaborador de la Justicia, al arrepentido, al testigo protegido. Nuestra oposición a este texto es que se colonizará la Justicia por la vía de controlar a los fiscales. Como los jueces no pudieron ser acorralados les sacan atribuciones y se las dan a los fiscales adeptos".

El diputado nacional Luis Sacca (UCR-Tucumán) cuestionó la falta de debate por el proyecto que contempla la reforma del Código Penal. Además adelantó que en la sesión extraordinaria de votará negativamente y acompañará la impugnación que hará el bloque radical. "Estamos viviendo una degradación institucional única y una inédita falta de respeto a esta Cámara por parte del Frente para la Victoria. El kirchnerismo se jacta de plural y democrático pero no aceptó los reclamos opositores que son absolutamente reglamentarios", expresó Sacca.

El proyecto reemplaza el actual sistema inquisitivo, donde los jueces tienen a su cargo la investigación de las causas judiciales, por un sistema acusatorio que pone a los fiscales a cargo de esa tarea. Además incluye profundas modificaciones respecto del Código Procesal Penal de la Nación que se utiliza actualmente, entre las que se destacan la suspensión del proceso a prueba y la posible expulsión del país a los extranjeros que hayan sido encontrados cometiendo un delito en flagrancia. También contempla, tal como lo establece una ley aprobada hace pocos meses por el Senado, el decomiso a favor del Estado Nacional de objetos o ganancias que son fruto o provienen del narcotráfico.

Entre otras cuestiones, la iniciativa establece que la investigación preparatoria del fiscal puede tardar hasta un año y concluye con la acusación del imputado, mientras que todo el proceso, incluido el juicio, no puede durar más de tres años. Además, a partir de esta reforma, se crean 17 nuevas fiscalías y 1.713 nuevos cargos en las fiscalías y defensorías de todo el país.

El líder del Frente Renovador, Sergio Massa, no sólo no estuvo en el inicio de la sesión sino que se mostró algo lejos, en San Luis, con el senador y exgobernador Adolfo Rodríguez Saá, con quien negocia un acuerdo electoral para 2015. Allí cuestionó al Gobierno nacional al señalar que "impidió más avances" en esa provincia cuyana.

"La historia de discriminación y negación de la relación de San Luis con el estado federal impidió más avances de esta provincia. Cuando miramos vivienda, caminos y autopistas informáticas, desarrollo y modelo de gestión admirable, con mayor calidad de vida para la gente, vemos que los puntanos avanzaron aun sin la integración del Estado Nacional", planteó Massa.

Dejá tu comentario