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Francia cierra embajadas por temor a violencia islamista
Personal militar libanés montó guardia ayer frente a la residencia del embajador de Francia en Beirut en previsión de manifestaciones violentas (izquierda). Mientras, la ola antiestadounidense volvió a expresarse ayer en Calcuta, India (derecha). Se extiende la furia por la publicación de imágenes consideradas heréticas por los musulmanes.
Las caricaturas provocativas de la revista Charlie Hebdo, una de las cuales muestra a Mahoma desnudo con una estrella en el trasero, fueron publicadas en nombre de la «libertad de expresión».
En prevención, Francia reforzó las medidas de seguridad en representaciones diplomáticas, cerró de inmediato su legación en Túnez y anunció que mañana, el día de las plegarias -y las protestas- en el mundo islámico, cerrará sus embajadas, colegios y centros culturales franceses en 20 países.
La decisión editorial de Charlie Hebdo ocurre luego de que más de 20 personas murieran en varios días de protestas y represión en países islámicos, de Asia a Africa, por la película «La inocencia de los musulmanes».
Hasta ahora, la mayor parte de las protestas estuvieron dirigidas contra embajadas de Estados Unidos, ya que la película ofensiva fue hecha en ese país por un realizador que vive en California. De tal extremo fueron algunas manifestaciones, que en un feroz ataque todavía no esclarecido al consulado estadounidense en Bengasi, Libia, murió el embajador Christopher Stevens.
Ayer, cientos de abogados de Pakistán que protestaban contra la película irrumpieron brevemente en la embajada estadounidense en Islamabad, Estados Unidos cerró un consulado en Indonesia por manifestaciones similares y cientos de personas quemaron efigies del presidente norteamericano, Barack Obama, en Sri Lanka.
Pero las primeras protestas dirigidas también contra Francia se registraron en la sureña ciudad libanesa de Tiro, donde decenas de miles de seguidores del movimiento islamista Hizbulá marcharon al grito de «Muerte a Estados Unidos. Muerte a Francia» y prometieron «vengar los insultos al profeta».
En Francia, además de ordenar los cierres de embajadas, la Cancillería emitió un alerta ante eventuales viajes advirtiendo a franceses en el extranjero que ejerciten la «máxima precaución» y que eviten grandes concentraciones de personas o lugares delicados.
Nuevo debate
La decisión de la revista sumió a Francia -que tiene la comunidad musulmana más grande de Europa occidental, con entre 3,5 y 6 millones de personas- en un nuevo debate sobre los límites de la libertad de expresión en una democracia moderna.
Una demanda por incitación al odio fue presentada ayer contra Charlie Hebdo, informó la Procuraduría de París. La Fiscalía no identificó al actor, pero medios locales dijeron que se trata de una organización siria con sede en Francia.
En Internet, hackers bloquearon la página web de Charlie Hebdo. «Probablemente se trate de islamistas radicales», dijo una portavoz de la revista.
El canciller Laurent Fabius, durante una visita a Egipto, dijo que la decisión de Charlie Hebdo era una «provocación» inútil que podía caldear aún más los ánimos en el mundo musulmán. «¿Es pertinente e inteligente echar más leña al fuego? La respuesta es no», agregó el ministro.
En Estados Unidos, el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, adujo que el Gobierno de Obama no pone en duda el «derecho» de la revista a publicar las caricaturas, aunque aseguró que cuestiona la «conveniencia» de la decisión en medio de las protestas. «Tenemos dudas sobre la conveniencia de publicar algo así», dijo.
En tanto, Al Azhar, la principal autoridad del islam sunita, con sede en El Cairo, condenó la publicación de esas caricaturas. «Al Azhar y todos los musulmanes rechazan categóricamente la insistencia de una publicación francesa en publicar caricaturas que atentan contra el islam y su profeta», dijo el jeque Ahmed al Tayeb. Por su parte, el periódico del Vaticano, LOsservatore Romano, afirmó que la publicación de esas caricaturas es una «iniciativa discutible» que «echa leña al fuego».
Desde el martes por la noche, la Policía francesa reforzó la seguridad en los alrededores de la redacción del semanario, cuya antigua sede fue destruida en un ataque incendiario en noviembre de 2011 tras la publicación de una edición especial sobre el profeta del islam.
El director de la revista, Stéphane Charbonnier, quien vive bajo protección policial desde aquel ataque a la redacción del año pasado, justificó las viñetas «en nombre de la libertad de prensa» y aseguró que «respetan las leyes de la República» francesa.
«Si nos hacemos la pregunta de si tenemos derecho a dibujar o no a Mahoma, de si es peligroso o no hacerlo, la pregunta que vendrá después será si podemos representar a los musulmanes en el periódico y, más allá, si podemos sacar seres humanos, etcétera», argumentó en un comunicado. «Y al final, no sacaremos nada más, y el puñado de extremistas que se agitan en el mundo y en Francia habrá ganado», estimó.
Los musulmanes más ortodoxos consideran reprobable siquiera mostrar imágenes del profeta, pues está prohibido según su fe.
A comienzos de 2006, el diario danés Jyllands-Posten publicó caricaturas de Mahoma que desataron numerosos disturbios en el mundo islámico.
Agencias ANSA, DPA, EFE, AFP y EFE, y Ámbito Financiero


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