30 de diciembre 2010 - 00:00

Frenan paro del Nación (iba a fracasar)

Federico Sturzenegger
Federico Sturzenegger
El Gobierno logró frenar ayer el paro que algunos integrantes del gremio que representa a los trabajadores del Banco Nación querían realizar hoy y que pese a que amenazaba que iba a ser un fracaso en la cantidad de adherentes, igualmente podría haber alterado la operatividad de la entidad en el último día de actividad financiera del año.

Ayer, a través de una resolución del Ministerio de Trabajo, la cartera resolvió dictar por 15 días la conciliación obligatoria de la medida de fuerza, decisión que fue aceptada por la Asociación Bancaria.

Rechazo

El gremio central también estaba en contra del paro, que contaba además con el re-chazo de todas las filiales del interior del país de la entidad y de la mayoría de las líneas de las comisiones internas del banco dentro de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.

Los representantes del Nación y del gremio volverán a reunirse hoy las 11 en el ministerio que conduce Carlos Tomada, para intentar avanzar en una solución del conflicto. Los representantes de los empleados del banco reclaman que la conducción de la entidad les pague el mismo premio que fue liquidado a los empleados por otros bancos públicos como el Ciudad, el Banco Central y el Provincia del Chaco o cooperativos como el Credicoop. En el primer caso, la entidad porteña que maneja Federico Sturzenegger pagó a sus trabajadores 7.000 pesos a fin de año. En promedio, los premios que otorgaron estos bancos a sus empleados fue de 3.000 pesos.

Alivio

La decisión de Trabajo llevó además alivio a miles de jubilados y pensionados, dado que si se concretaba el paro no iban a poder cobrar sus haberes en la víspera de las celebraciones por Año Nuevo. El conflicto había provocado los días anteriores serios inconvenientes a miles de jubilados durante la última semana e incluso el desabastecimiento de los cajeros y otras sucursales de la entidad porque los trabajadores bloqueaban la salida de los camiones de caudales. El último lunes, decenas de jubilados hicieron colas de hasta 150 metros en sucursales porteñas cuando la sensación térmica alcanzaba los 40 grados, a la espera del cobro.

Las imágenes impactaron a las conducciones gremiales del Banco Nación en todo el país, que desde el martes habían anunciado que no acatarían la medida, y que esperaban a que continúen las negociaciones dentro del Ministerio de Trabajo antes que volver a decidir un paro. Ese día, las centrales de Mendoza, Córdoba, Tucumán, Catamarca y de Buenos Aires, anunciaban que no se plegarían a la medida de fuerza; mientras que las dos listas que se enfrentaron a la conducción de Raúl Fontana (el dirigente gremial que llamó al paro) en la Capital Federal anunciaban que sus seguidores concurrirían hoy a trabajar normalmente y que no acatarían la orden. De hecho, las listas 9 y la 12, las dos líneas opositoras a Fontana, aseguraban representar a más del 70% de los trabajadores del banco en la Capital, y garantizaban para hoy el normal funcionamiento de la entidad en la Ciudad.

Dejá tu comentario