Nalbandian se retiró del torneo de Auckland por un dolor abdominal, y su presencia en el Abierto de Australia es una incógnita.
Todo estaba previsto para que regresara. Luego de operarse de la cadera, en mayo del año pasado, David Nalbandian iba a debutar en el Heineken Open (u$s 355.500, dura) frente al alemán Philipp Kohlschreiber, quinto preclasificado. Pero su retorno quedó trunco. Es que durante los movimientos precompetitivos, el cordobés sufrió un dolor abdominal y abandonó el certamen neocelandés. En su lugar ingresará el español Inigo Cervantes-Huegun, perdedor afortunado de la clasificación.
El número 63 del mundo se mostró desilusionado. «Estoy muy decepcionado por no poder regresar. Era un momento que esperaba con mucha ansiedad. Pero hace ocho meses que no juego y es natural sufrir algún tipo de dolor. Aunque ahora siento una profunda frustración, confío en volver a jugar pronto», aseguró el de Unquillo, cuya dolencia pone en duda su participación en el Abierto de Australia, el primer Grand Slam del año, que comenzará el 18 de enero.
De todos modos, aún quedan dos argentinos en pie. En realidad, mañana quedará uno, ya que hoy se medirán entre sí Juan Mónaco, séptimo preclasificado, y Horacio Zeballos.
En el Medibank International Sydney (u$s 484.750, dura), el argentino Leonardo Mayer consiguió un gran triunfo en su debut. El correntino, surgido de la qualy, derrotó al ruso Igor Andreev, séptimo preclasificado, por 6-7 (7), 6-3 y 7-6 (4) en un maratónico partido de tres horas. Su próximo rival será el uruguayo Pablo Cuevas. Hoy harán su presentación José Acasuso, ante el australiano Peter Luczak, y Juan Ignacio Chela, frente al alemán Benjamín Becker, octava cabeza de serie.
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