29 de agosto 2012 - 00:00

Fuego verbal de militares contra diálogo con FARC

Juan Manuel Santos
Juan Manuel Santos
Bogotá - En contraste con una recepción en general positiva y la fuerte expectativa que se instaló en el país, exgenerales retirados del Ejército mostraron escepticismo sobre el proceso de paz en ciernes entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), un estado de ánimo que el mandatario salió ayer a contrarrestar.

El general retirado Harold Bedoya, excomandante de las Fuerzas Armadas, actuó como vocero de un sector amplio de camaradas y señaló que no están dadas las condiciones para adelantar un proceso de paz con la guerrilla, que podría incluir al segundo grupo rebelde, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), y que el diálogo abierto por Santos «sólo busca la reelección».

Reacción

Según Bedoya, las negociaciones con las FARC son «una reacción del presidente Santos ante la pérdida de su popularidad».

Mencionó también el lunes en diálogo con Radio Caracol la difícil situación de orden público en los departamentos del suroeste del país, y dijo que en medio de estas condiciones no se puede adelantar ninguna negociación.

El mandatario, en tanto, salió ayer a recordar los éxitos de la estrategia militar contra la guerrilla seguida durante su gestión, un modo de resaltar su compromiso con la seguridad y de aplacar la inquietud de los oficiales.

El gobernante recordó en declaraciones a radios del departamento caribeño de Bolívar que durante los dos primeros años de su mandato han muerto en acciones armadas el jefe máximo de las FARC y el responsable militar de esta organización.

«Alfonso Cano», alias de Guillermo León Sáenz, el comandante en jefe del grupo rebelde, perdió la vida en noviembre de 2011 en un combate con militares en Suárez, población del departamento del Cauca.

Algo más de un año antes, en septiembre de 2010, el «Mono Jojoy», nombre de guerra de Víctor Julio Suárez, responsable militar del grupo terrorista, había muerto en un bombardeo a su campamento en las selvas de la población central de La Macarena.

Un total de 18 jefes de frente de las FARC murieron también desde agosto de 2010, recordó Santos.

«Esto es mucho más de lo que se había hecho en el pasado», afirmó Santos, quien sucedió en el poder a Álvaro Uribe (2002-2010), antiguo correligionario del que fue ministro de Defensa en los tres últimos años de sus dos mandatos.

El gobernante habló de los resultados de la lucha contra las FARC horas después de confirmar en una alocución al país por cadena de radio y televisión que en cumplimiento de su deber constitucional de buscar la paz «se han desarrollado conversaciones exploratorias con las FARC para buscar el fin del conflicto».

Santos no ofreció detalles de estos acercamientos, que según el canal interestatal Telesur y la radio colombiana RCN han avanzado en La Habana hasta la firma de un acuerdo para la apertura formal de un diálogo, lo que se hará en Oslo a comienzos de octubre.

Anuncio

Así, se limitó en su alocución a anunciar que «en los próximos días se darán a conocer los resultados de los acercamientos con las FARC», aunque dejó claro que las fuerzas de seguridad mantendrán sus acciones en todo el territorio nacional.

Las FARC fueron creadas en 1964 y cuentan en la actualidad con unos 8.500 combatientes, según cálculos militares.

Reproche

El recelo militar se inscribe en la línea de rechazo de Uribe, quien está duramente enfrentado a Santos desde hace tiempo, y que al trascender la información le reprochó a su sucesor la política de acercamiento a Hugo Chávez. Según Uribe, éste se dará crédito por haber sentado a las FARC a la mesa de las negociaciones, lo que lo beneficiará para buscar la reelección en los comicios del 7 de octubre.

Miguel Gómez, diputado por el uribista Partido de la U, dijo ayer que «la discusión no es sobre la paz, sino sobre lo que se va a negociar». Se preguntó, además, «qué es lo que vamos a tener que entregar» a cambio en la negociación y si los jefes guerrilleros estarán dispuestos a «someterse a la Justicia» o querrán que su actos queden «impunes».

Con todo, la mayor parte de la clase política colombiana y de los grupos sociales expresaron ayer un respaldo mayoritario al diálogo. Los expresidentes Ernesto Samper y Andrés Pastrana también se expresaron en ese sentido.

A nivel internacional, la iniciativa fue saludada por voceros de la Unión Europea (UE), por la Organización de Estados Americanos (OEA) y por la Comunidad Andina de Naciones (CAN).

Agencias AFP, EFE, ANSA, DPA, Reuters,

y Ámbito Financiero 

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