18 de marzo 2009 - 00:00

Fundación exige baja de alícuotas

El Gobierno debería bajar las retenciones a la soja a la mitad contrarrestando esas pérdidas con fondos del Banco Central este año, ya que eso permitiría una rápida recuperación del campo y reactivaría la economía en medio de la crisis, afirmó ayer la Fundación Mediterránea.
«Bajar las retenciones a la mitad costaría u$s 2.500 millones en 2009 al Estado, pero podría permitir pensar en una sostenida recuperación de siembra y cosecha», aseguró el economista Jorge Vasconcelos, del Instituto de Estudios Regionales de América Latina (IERAL), de la Fundación.
El sesgo keynesiano aconseja aprovechar los sectores con reacción rápida, con capacidad instalada para responder a la demanda, señaló Vasconcelos.
Justamente, la Argentina tiene «capacidad ociosa» para aumentar en 22 millones de toneladas la cosecha, que es lo que cayó esta campaña respecto de la anterior. A los precios actuales, esas 22 millones de toneladas sumarían u$s 5.000 millones adicionales que, sin duda, se notarían en la demanda agregada.
Por ello, el economista dijo que no habría que tener «temor» a financiar esa política apelando este año a reservas del Banco Central.
Además, estimó que si las medidas anticíclicas adoptadas por gobiernos y bancos centrales de los países desarrollados comienzan a surtir efecto, entonces Estados Unidos podría llegar a mostrar números positivos del nivel de actividad hacia fin de año, seguido con bastante rezago por Japón y Europa.
Pero si éstas resultan insuficientes, entonces lo peor de la crisis se verá desde mediados de año en adelante.
En el primer escenario, la Argentina mostrará los indicadores más negativos de producción y empleo justo en el momento en el que los mercados financieros en los Estados Unidos habrán comenzado a ver «luz al final del túnel».
Así, las señales serán ambivalentes y la recuperación dependerá centralmente de las decisiones locales de política económica.
En el segundo escenario, todas las medidas preventivas que puedan adoptarse hoy en nuestro país habrán sido igualmente insuficientes.

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