Según el diario Nuevo Pekín, este producto, disponible por entre 300 y 700 yuanes (equivalente a unos 40 y 90 euros, aproximadamente), se vende muy bien, promocionado en las páginas web e incluso en los medios como una forma de conseguir esos "privilegios" de los que disfrutan las embarazadas.
"Ya no necesitará hacer cola y cada día en el autobús podrá tener asiento", se publicita, por ejemplo, en una de las páginas promocionales de estos implantes, en principio pensados para disfraces o como protectores de las embarazadas reales pero que han tenido más éxito con un uso distinto a los pensados originalmente.
Pese a este éxito, la existencia de estas "panzas" falsas había pasado inadvertida en China hasta esta semana, cuando una mujer de Pekín, de apellido Zhang, apareció en las noticias al ser descubierta "in fraganti" con uno de estos implantes en el metro de la capital china.
| Agencia EFE |


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