4 de junio 2010 - 00:00

G-20 debate hoy impuesto a bancos

Busan - Los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales de los países del G-20 no se pondrán de acuerdo sobre un impuesto mundial a los bancos en la reunión que comienza hoy y finaliza mañana en Corea del Sur, según un proyecto de comunicado citado por Dow Jones Newswires. Según la fuente, el texto que debe ser aprobado por los ministros de Finanzas y los banqueros centrales del G-20 al cabo del encuentro en el puerto sureño de Busan, en Corea del Sur, llama a «acelerar la puesta en marcha» de la reforma del sistema financiero mundial para impedir nuevas crisis.

«La reactivación de la economía mundial continuó hasta ahora. Sin embargo, la reciente volatilidad de los mercados financieros nos recuerda que la economía mundial sigue siendo frágil y que existe una gran necesidad de cooperación internacional», indica el documento citado por Dow Jones.

Pero el borrador de comunicado no menciona ningún acuerdo en el G-20, foro de los principales países desarrollados y emergentes del planeta, sobre una eventual tasa mundial a los bancos destinada a financiar el salvataje del sistema financiero. El proyecto de impuesto es defendido por Estados Unidos y los países europeos, pero lo resisten los países emergentes así como Canadá y Australia, que estiman que sus bancos no tienen por qué pagar los daños provocados principalmente por las instituciones financieras estadounidenses y de Europa.

Siempre según Dow Jones, el proyecto de comunicado se empecina en mencionar que los miembros del G-20 «convinieron desarrollar, con la contribución del Fondo Monetario Internacional, una serie de principios sobre la manera en que el sector financiero podría aportar una justa y sustancial contribución» a los esfuerzos de los poderes públicos para poner fin a las crisis financieras.

Interrogado por la AFP, un portavoz del ministerio surcoreano de Finanzas, que organiza el encuentro de Busan, se rehusó a confirmar el proyecto citado.

La reunión de Busan servirá para evaluar cómo evitar que la incipiente reactivación económica se vea cortada por la crisis de la deuda en la eurozona y para preparar la cumbre del G-20 de Toronto (Canadá) de fin de mes.