“El teatro parece vivir otra realidad a la del país, porque crece y hay mucha convocatoria. Nuestra obra se estrena en quince días y está casi toda vendida por un mes”, dice Gabriel Goity, quien protagoniza “Cyrano” en el Teatro San Martín, desde el 15 de noviembre. En la vereda de enfrente en el teatro Alvear se presentó “Edmond”, basada en el proceso creativo de Edmond Rostand para escribir este clásico francés y que tuvo funciones hasta fin de octubre.
Con traducción, adaptación y dirección de Willy Landin, “Cyrano” cuenta con elenco integrado por María Abadi, Mariano Mazzei, Mario Alarcón, Daniel Miglioranza, Iván Moschner, Larry de Clay y Fernando Lúpiz, entre muchos otros, este último además maestro de esgrima. Cuenta con músicos en escena. Dialogamos con Goity.
Periodista: ¿Cómo llegó al personaje de Cyrano?
Gabriel Goity: Tenia 16 años y fue la primera vez que me llevaron al teatro. Me encantaba ver a Ernesto Bianco en TV en un programa cómico con Pepe Soriano y Alberto Olmedo que me hacía matar de risa. Pensaba `cómo me gusta este flaco´ y mi abuelo me dijo que me iba a llevar al teatro a verlo. Nunca había ido al teatro, y cuando me cuenta que íbamos a ver una obra clásica que estaba haciendo Bianco dije ‘¿ay, Dios mío!’. Quedé fascinado, extasiado, fue un antes y un después, tanto es así que todo esto llegó a oídos de las hijas de Bianco, Ingrid Pelicori e Irina Alonso, que estaban escribiendo un libro homenaje a su padre y me convocaron para que cuente esta anécdota.
P.: Después vino el homenaje dedicado a Ernesto Bianco, donde usted también parti-cipó.
G.G.: Sí, conté lo que había sentido, y terminamos improvisando el Cyrano con las hijas de Bianco. Pregunté quién dirigía el San Martín, me dijeron que Gabriela Ricardes, y subí al octavo piso a decirle que quería hacer Cyrano, pero me dijo que ya estaba comprometido para el protagónico Guillermo Francella. El destino quiso que él se bajara y yo tomé ese lugar que había prometido a mi abuelo y en esta misma sala, la Martín Coronado del Teatro San Martín. Así que ¿por qué este personaje? Porque me enamoré de Cyrano hace 46 años y construyo al personaje con amor, amo el personaje, la obra, Cyrano me dio esta profesión.
P.: La obra habla del amor no correspondido más allá de la apariencia física, ¿de qué más habla?
G.G.: Son muchas cosas, la integridad, el idealismo, bancarse solo, no victimizarse, habla de las buenas costumbres, de tolerar las consecuencias. Es una obra hermosa y aquí es en el único teatro donde puede hacerse, es una obra que atrapa.
P.: ¿Por qué dice que sólo puede hacerse en el San Martín?
G.G.: Por la cantidad de actores que requiere. La de Bianco tenía 60, nosotros somos la mitad entre actores y músicos, que para hoy es muchísimo pero nos adaptamos a estas épocas de esfuerzo. Es una obra que dura dos horas y media, es teatro en verso, en la escena de esgrima hacemos esgrima, todo esto no se adecua a otro ámbito teatral y además implica mucho ensayo, mucho trabajo individual y grupal.
P.: ¿Está ensayando desde enero?
G.G.: Empecé a ensayar el 15 de mayo pero desde el 2 de enero estoy estudiando la letra. Ensayamos de martes a domingos de 15 a 23, eso requiere esta pieza, entrega absoluta. Es tan apasionante como difícil, a la vez de las cosas más lindas. En cuanto al trabajo acá, las áreas de escenografía, iluminación, vestuario, dicen que hacía mucho no se hacía una obra tan grande. Todos los oficios vuelven a trabajar, hay gran sentido de pertenencia y hay mucha gente que trabajó en aquella puesta de Bianco, inclusive Mario Alarcón. Es todo muy emotivo. Hay amor al teatro, se respira teatro en el San Martín.
P.: ¿Qué otras versiones de Cyrano recuerda?
G.G.: La de José Ferrer con la que ganó el Oscar, era deliciosa allá por los 50. Luego está la interpretación magnifica de Gerard Depardieu de los 90, he leído diferentes versiones en todos estos años y varias adaptaciones, siempre fui un entusiasta seguidor de Cyrano. Willy Landin aporta una mirada exquisita, cuando se pensaba quién la podía dirigir me encontré con otro fanático de Cyrano, sabe mucho más que yo, hasta sabe cómo respira Cyrano, él conoce todas sus versiones y eso lo supo plasmar en su versión.
P.: ¿Cómo ve el teatro y la cultura en este momento bisagra del país?
G.G.: El teatro siempre resiste y es muy fuerte, en Argentina no sólo en Buenos Aires. En Capital es fuertísimo, parece que fuera otra realidad, se ve que hay una expectativa tremenda de ver teatro. Salgo a la noche y me cruzo con compañeros que están felices haciendo sus comedias así que la gente se vuelca al teatro, hay buen teatro y con mucha pasión se resiste.
P.: Estrena “El encargado 2” en Star Plus, ¿Qué otros proyectos tiene para plataformas?
G.G.: A fin de noviembre llega la segunda temporada y ya estamos filmando la tercera. Además filmé con Joaquín Furriel y Griselda Siciliani una película para Netlfix, “Que en paz descanse”, dirigida por Sebastián Borensztein.
Dejá tu comentario