- ámbito
- Edición Impresa
Ganaron las favoritas en el Cóndor más previsible
Natalia Oreiro recibió el Cóndor a la mejor actuación por “Infancia clandestina”. Al lado, dos figuras que entregaron premios: Juan José Campanella y Guillermo Francella.
Para estadística, "Infancia..." y "...Elvis" compartieron el premio al mejor guión. "El último Elvis" recibió otros 6 premios (opera prima, revelación masculina John MacInerny, montaje, arte, música y sonido), e "Infancia clandestina" otros 4, pero gordos: mejor film, director Benjamin Avila, actriz Natalia Oreiro (se lo dedicó a las Abuelas) y actriz de reparto Cristina Banegas. También, el premio de la organización católica Signis.
Otros Cóndores fueron para "Días de pesca" (mejor actor Alejandro Awada y fotografía), "Todos tenemos un plan" (actor de reparto Daniel Fanego), "El pozo" (revelación femenina Ana Fontán por su caracterización de joven autista), "El etnógrafo" (documental), "Cornelia frente al espejo" (adaptación). "La Revolución es un sueño eterno" (vestuario), "¡Atraco!" (mejor film iberoamericano), "La separación" (film no hablado en castellano), "Crónica de la muerte de Paco Uribe" (mejor corto).
Dos momentos simpáticos: una rubiecita de diez años muy suelta de cuerpo, saltando a recibir el premio de mejor fotografía para su papá (Julián Apezteguía) que está en España, y la venerable Susana Freyre recordando la importancia que para los artistas de su generación tuvo Adela Montes, creadora de tantos clubes de admiradores en su adolescencia: "ella es la que nos hizo firmar nuestro primer autógrafo" (Montes fue la cronista homenajeada de este año).
Tres frases emotivas. "Se lo dedico a una de mis nietas, Naty, que nos está dando una lección de vida" (Oscar Rovito, premio a la trayectoria, 5 hijos, 8 nietos, 1 bisnieta). "Quiero decir algo: no hay nada más lindo en la vida que el éxito de un hijo" (Víctor Bo sobre Armando Bo nieto, autor de "El último Elvis", lástima que no ganó los principales). "Dentro de cuatro días es otro aniversario de la desaparición de mi madre" (Benjamín Avila, autor de la casi autobiográfica "Infancia clandestina", se le quebró la voz al decirlo y no pudo seguir).
Otros momentos memorables: los productores Carlos Mentasti y Luis Alberto Scalella recibiendo de Juan José Campanella y Guillermo Francella el homenaje a los 80 años de Argentina Sono Film; Aníbal Uset y Héctor Olivera rodeados por León Gieco, Piero, Porchetto, Daniel Ripoll y otros históricos evocando las películas rockeras "Hasta que se ponga el sol", 1973, y "Buenos Aires rock", 1983; Ricardo Soulé cantando el sentido "Presente" ("todo tiene un final, todo termina") para acompañar el In Memoriam; los inesperados suspiros que levantó Arnaldo André cuando fue a entregar el premio a mejor actriz; y los premios a la trayectoria de Dora Baret y María Concepción César, toda simpatía, que brindó desde el escenario una anécdota deliciosa: "Para la película 'Los chantas', su director José Martínez Suárez, con esa seducción y señorío que tiene, me dijo 'Señora, quiero decirle algo'. ¿Y saben qué? Me desnudó. No para él, sino para la película. Un desnudo precioso".
Elogiable, el gerente general Romulo Pullol en representación del Incaa: unas pocas palabras, concisas, desestructuradas, en vez del largo discurso oficial habitual de estos actos. Cansadora, la inclemente música mantenida a lo largo de dos horas por la gente de Canal 7, que a veces hasta tapaba los discursos de los homenajeados (¿y para qué, si transmiten en diferido, obligan a interrupciones que afectan la creación de un clima emotivo?).

Dejá tu comentario