27 de noviembre 2009 - 00:00

Ganaron los dos; ¿perdió el tenis?

• Del Potro necesitaba ganar el último set por diferencia de tres games para no quedar afuera del Masters. Derrotó a Federer, avanzó a semifinales y superó por mínima diferencia a Andy Murray. El tandilense espera rival para mañana.

Al igual que en la final del US Open, Del Potro se dio el gusto de superar a Federer. La victoria les sirvió a los dos. A «Delpo», para avanzar. Y al suizo, para dejar afuera a Murray, que lo acecha en el ranking.
Al igual que en la final del US Open, Del Potro se dio el gusto de superar a Federer. La victoria les sirvió a los dos. A «Delpo», para avanzar. Y al suizo, para dejar afuera a Murray, que lo acecha en el ranking.
Juan Martín del Potro sigue esmerándose en terminar esta temporada con más gloria de la que ya tuvo. Luego de conquistar el último US Open, precisamente al superar en la final a Roger Federer, el tandilense resaltó que el Masters de Londres sería su próximo objetivo. Y parece que lo suyo es cosa seria. Ayer, en el último partido del Grupo A, obtuvo una victoria con gusto a hazaña. Superó al número uno del mundo por 6-2, 6-7 (5) y 6-3 y se garantizó un lugar en las semifinales del Barclays ATP World Tour Finals, instancia en la que lo esperará mañana uno de los integrantes del Grupo B: el sueco Robin Soderling (ya clasificado), el serbio Novak Djokovic o el ruso Nikolay Davydenko.

Las especulaciones y los resultados que se dieron en la previa le otorgaron al partido entre Federer y Del Potro la categoría de trascendental. Con el éxito del escocés Andy Murray sobre el español Fernando Verdasco (ver aparte), el tandilense sabía que sólo una victoria en sets corridos le iba a garantizar un lugar entre los cuatro mejores. Consciente de esto, tomo el toro por las astas y aniquiló a su rival en el primer parcial. Basado en la fortaleza desde el fondo de la cancha y la contundencia de su drive, aprovechó al máximo las imprecisiones del suizo. Sacó ventaja de 4-1 y le bastó con sostener su servicio para adjudicarse el primer set por 6-2.

Era increíble. Del Potro le estaba dando una lección a Federer. Sin embargo, al número uno del mundo nunca hay que darlo por muerto. Mejoró sensiblemente su nivel en detrimento del tandilense, que levantó el pie del acelerador. Pese a eso, la paridad fue tal que el segundo parcial tuvo que definirse en el tie-break, instancia en la que el suizo sacó una luz de ventaja y se impuso por 7-5.

Al igualar el match, Federer se había garantizado su pasaporte para las semifinales, sin importarle lo que sucediera en el set decisivo. Así, el escenario se complicó para Del Potro. Se vio en la obligación de ganar con una diferencia mínima de tres games para avanzar a semifinales. Cualquier otro resultado lo privaba de estar entre los cuatro mejores del certamen londinense.

Sin embargo, el pupilo de Franco Davin sacó pecho en la adversidad. Mantuvo la solidez que exhibió durante el partido a diferencia de Federer, quien sólo presionó hasta el sexto game. Con el score 3-3, Del Potro salvó tres break-points y sostuvo su servicio. En el siguiente juego, consiguió el quiebre que le brindó la oportunidad de cerrar el partido con su servicio.

«Había que tomar riesgos. Ésa era mi táctica porque me servía para pasar a las semifinales», aseguró un eufórico Del Potro tras la victoria. Lo curioso de la jornada fue que el tandilense debió aguardar diez minutos en la cancha para que le confirmen si había avanzado a las semifinales. Enterado de la buena nueva, festejó con los dos brazos en alto y los puños cerrados ante la gente que se había quedado, entre ellos Carlos Tevez y Susana Giménez.

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