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Ganó un radical en el Jockey Club: Olivera será el presidente
Enrique Olivera, «scratch» de golf, exbanquero y exjefe de Gobierno porteño, es el nuevo presidente del Jockey Club.
El exintendente porteño decidió postularse hace apenas diez días, cuando un grupo de socios fue a verlo a su casa para pedírselo. «El club tiene unos 6.000 socios; les dije que aceptaba la candidatura si me traían 120 apoyos, o sea el 5% del padrón; volvieron con 800 firmas...», le dijo Olivera a este diario. Su lista Azul y Blanca obtuvo los 1.214 sufragios contra los 1.002 votos de la lista Celeste de Quintana y los 980 de la lista Unidad de Cárdenas y Enrique Crotto.
El martes por la noche se celebró la acostumbrada asamblea en la que Quintana informó la definitiva rescisión del contrato con Jorge «Corcho» Rodríguez para entregarle en alquiler un sector del predio que tiene el Jockey Club en San Isidro. Ese convenio, que apuntaba a la construcción de un estadio cerrado y centro de convenciones, había sido uno de los aspectos más polémicos de la gestión del presidente que dejará su cargo en los próximos días. Atento al humor de sus consocios, una vez que se hizo evidente la oposición al proyecto con el ex de Susana Giménez, Quintana lo dio de baja. Fue tarde.
Después de la asamblea, los socios pasaron a votar en el salón Anasagasti (ubicado en el subsuelo de la sede de la avenida Alvear); el sistema es curioso: los socios toman la boleta de la lista que eligen delante de quien quiera verlo, la firman, la colocan en un sobre (todo esto es público; no hay cuarto oscuro) y la depositan en la urna.
Acompañantes
«A eso de la medianoche el rumor -porque obviamente no hay boca de urna- indicaba que veníamos parejos», relata Olivera. Quizás debió decir «cabeza a cabeza», atento a la actividad principal del Jockey. «Cuando se abrieron las urnas y se contaron los votos, habíamos ganado; era la una y media de la mañana...».
Al presidente electo van a acompañarlo en los tres cargos más importantes de la directiva Bernardo Velar de Irigoyen (secretario general), un hombre del grupo SADESA -la eléctrica del ex Quilmes Carlos Miguens-; como presidente de la Comisión de Carreras fungirá Raúl Nelson, que compartió con Olivera el directorio del viejo Banco Francés; el titular de la Comisión de Interior será Adolfo Sánchez Zinny, un ingeniero especialista en petróleo que fue ex VP de YPF.
Olivera es un gran golfista, fue jefe de Gobierno porteño que completó el mandato de Fernando de la Rúa cuando éste asumió la presidencia de la Nación. Fue titular del Banco Nación hasta diciembre de 2001, pero reasumió su cargo en enero de 2002 convocado por Eduardo Duhalde y volvió a irse cuatro meses después, cuando Roberto Lavagna tomó las riendas de Economía.
«El club tiene un gran patrimonio y problemas de liquidez; el desafío es encontrar formas de transformar ese patrimonio en liquidez, sin enajenar ninguno de sus bienes. Hay que atraer a socios jóvenes porque nuestro padrón está creciendo en edad y cada vez somos más los socios vitalicios. Para eso hay que hacer lo contrario de lo que venía haciéndose hasta ahora: en lugar de facilitar la llegada de socios nuevos, jóvenes, se les ponían trabas». Lo que relata Olivera suena conocido: son los mismos problemas que enfrentan todos los clubes del país, desde las modestísimas entidades de barrio hasta el paquetísimo Jockey Club.
Sergio Dattilo


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