Favio con Héctor Olivera (izq.) y el entonces director del Incaa en los 90, Guido Parisier, en tiempos de las gestiones para hacer «Gatica, el mono».
La última película de Leonardo Favio de gran éxito fue «Gatica, el mono» (estrenada el 13 de mayo de 1993). Era un proyecto que arrastraba desde hacía mucho tiempo y cuyo libro pasó por varias productoras. El realizador era temible, como otros genios del cine, porque sus filmaciones se prolongaban por fuera de lo previsto y superaban todos los presupuestos. El director interesó a la productora Jempsa (de Jorge Estrada Mora) que declinó hacer el film por esas razones. También interesó a Julio Ramos, director entonces de este diario. Ramos llegó a inscribir una firma para producir la película (GADA S.A.) pero tampoco llegó a un acuerdo para la realización por lo incierta que era su concreción dentro del tiempo y el presupuesto. El film tuvo mucho apoyo del gobierno de Carlos Menem, cuyos directores del Instituto del Cine René Mujica, José Anastasio y Guido Parisier atendieron esas necesidades de financiamiento.
Esa película contó también con la colaboración del entonces Intendente de la ciudad de Buenos Aires, Carlos Grosso. La reconstrucción de tranvías que aparecen en el film y la ambientación del Luna Park para reconstruir las características de 40 años atrás fueron hechas con el apoyo de los talleres del Teatro Colón, dependiente del gobierno porteño.
Cuando llegó el momento de estrenar «Gatica» faltaron los fondos para su estreno y Julio Ramos los aportó para copias y publicidad para permitir que ese film llegase al público.
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