20 de diciembre 2010 - 00:00

Gays aún deben esperar por tolerancia en FF.AA.

Washington - Aunque la ley estadounidense que prohibía a las tropas declarar su homosexualidad fue abolida, gays y lesbianas que manifiesten abiertamente su condición deberán esperar varios meses antes de que las fuerzas estén prontas para recibirlos.

En medio de las preocupaciones para mantener la cohesión de las tropas cuando Estados Unidos sigue involucrado en las guerras de Afganistán e Irak, altos cargos de las FF.AA. estadounidenses quieren ir paso a paso para garantizar una transición suave.

El Senado estadounidense puso fin el sábado a 17 años de vigencia a una controvertida ley llamada «Dont ask, dont tell» (No preguntes, no digas), que obligaba a los soldados gays y lesbianas esconder su orientación sexual bajo la amenaza de ser expulsados.

Tras la votación, el secretario de Defensa, Robert Gates, aseguró que la administración de Barack Obama trabajaría con «precaución, método, aunque con resolución» para aplicar la nueva medida, que permitirá a los soldados homosexuales servir abiertamente. Pero este proceso puede prolongarse durante varios meses.

El presidente debe, en primer lugar, promulgar la ley, y, en segundo lugar, «certificar» por escrito junto con el secretario de Defensa y el jefe del Estado Mayor, el almirante Mike Mullen, que la aplicación de las nuevas reglas no comprometerá «el nivel de preparación de las Fuerzas Armadas, su eficacia, la cohesión de las unidades y el reclutamiento», dijo Gates.

Para preparar la integración de los soldados homosexuales a las filas, el Pentágono previó, de acuerdo con un informe difundido a fines de noviembre, retocar el código militar.

Los comandantes de las unidades recordarán sus valores como profesionales y los 3.000 capellanes militares analizarán las preocupaciones morales y religiosas.

El tiempo que durará esta fase de preparación de las Fuerzas Armadas no ha sido especificado todavía. Cuando se dé este paso, habrá que esperar todavía 60 días hasta que la ley entre en vigor.

Para el almirante Mullen, la transición debe realizarse de forma «responsable y medida».

Gates avisó a los soldados homosexuales que por ahora deben seguir manteniendo su orientación sexual en silencio ya que la actual ley sigue vigente hasta que la nueva entre en vigor.

De todas formas, el Pentágono ha puesto en marcha una moratoria de facto sobre las expulsiones de los soldados homosexuales desde el primer juicio celebrado a mediados de octubre en contra de la ley «Dont ask, dont tell», explicó el coronel y vocero David Lapan.

La «mayoría» de soldados (un 70%) está preparada para la llegada de soldados que declaren abiertamente su homosexualidad, de acuerdo con una encuesta del Pentágono.

Pero en algunas unidades de combate, principalmente en la de los Infantes de Marina, el resultado del sondeo se invierte: entre el 40% y el 60% de los encuestados ve mal el fin del tabú gay. De ahí el temor del jefe de los marines, el general John Amos, y de algunos altos funcionarios y representantes republicanos que el fin del tabú pueda perjudicar la cohesión de las unidades implicadas en operaciones de combate y de «provocar la muerte» de soldados estadounidenses.

Agencia AFP

Dejá tu comentario