Roma - El Papa se reunió brevemente durante su recorrida habitual por la plaza de San Pedro con Lidia Guerrero, madre de un argentino condenado a muerte en Texas, EE.UU. "Le conté la historia de mi hijo, quien no cometió ningún delito", dijo la mujer, que lucha para que "la pena capital no forme parte de ninguna ley". El cordobés Víctor Saldaño, cuya ejecución fue pospuesta en dos ocasiones, fue vinculado a un asesinato por prejuicios raciales y no por su participación real en él, explicó. Francisco se reunirá en marzo con el presidente Barack Obama, que fue objeto de críticas por la ejecución de otro inmigrante latinoamericano, el mexicano Edgar Tamayo, cuestionada por México en la ONU.
Agencia ANSA
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