Gils Carbó negocia con la Corte para que Justicia pague Ganancias

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Alejandra Gils Carbó apuró la negociación con la Corte Suprema para que el tribunal "acompañe" con la decisión de eliminar la exención al Impuesto a las Ganancias que beneficia a jueces y funcionarios judiciales.

La procuradora general, algo que recordó en estos días la oposición, ya tiene la facultad de emitir una acordada para que los fiscales a su cargo deban comenzar a pagar el Impuesto a las Ganancias. Esto es así porque en 1996 el Congreso aprobó la ley que derogaba muchas de las exenciones al impuesto. Fue entonces cuando los diputados y senadores, por ejemplo , comenzaron a tributarlo. Pero la Corte Suprema emitió una acordada por la que impidió, basada nuevamente en la intangiblidad de los salarios judiciales, que esa ley alcance a toda la Justicia.

Cuando Cristina de Kirchner anunció ante la Asamblea Legislativa la decisión de volver a presionar para que los jueces pagaran Ganancias, todo indicaba que el Gobierno emprendería con un nuevo proyecto de ley. Pero en su lugar comenzó una negociación para que la propia Corte Suprema diera marcha atrás con esa acordada que la eximió de pagar el tributo. A esta altura, tanto Ricardo Lorenzetti como el Gobierno y cada empleado judicial saben que la exención no se podrá seguir manteniendo. De hecho esta semana todos los funcionarios judiciales, jueces o secretarios ya se resignaban a recalcular cómo serán sus salarios con la quita del impuesto.

Y con la autonomía del Ministerio Público se interpretó que la Procuración General podía tomar ese decisión para los fiscales sin esperar a la resolución de la Corte.

Pero en este tema Gils Carbó parece querer actuar en sintonía con el máximo tribunal. Así, ayer la Procuración le pidió a la Corte Suprema una reunión para acordar la implementación conjunta del pago de Ganancias, tanto para magistrados como para fiscales.

La reunión fue pedida formalmente por el subdirector general del área administrativa de la Procuración, Jorge Daniel Domanico. En la carta se dice que tiene como fin "examinar de manera conjunta la manera de proceder para la implementación del pago del Impuesto a las Ganancias".

Buscan así avanzar en la negociación que dé marcha atrás con la acordada de 1996 a la que Cristina de Kirchner hizo referencia al dar su discurso de inauguración de las sesiones ordinarias.

Mientras tanto, dentro del máximo tribunal los movimientos ya comenzaron y no hay un criterio unánime sobre cómo avanzar frente a la presión del Gobierno para derogar la exención a Ganancias. La Corte quiere discutir el tema, pero con sus propios tiempos, luego de reunirse con gremios de jueces y empleados, con representantes del interior y con la AFIP. Estiman recién discutir el tema en un plenario a mediados de año.

Se sabe, además, que hay tres ministros que están en contra: Enrique Petracchi, Carlos Fayt y Juan Carlos Maqueda. Estos últimos proponen que se pague el impuesto, pero luego de un aumento en las remuneraciones y que a partir de allí esto sea correlativo.

Además, Gils Carbó cosecha rechazos en la Corte y se le reprocha, inclusive, que no haya estado en el acto de apertura del año judicial

El negociador de la Corte en este tema es Daniel Marchi, un hombre con influencia y atributos que superan ampliamente su rótulo de administrador de la Corte. Es hombre de Lorenzetti y tiene una facultad que despierta internas con el Consejo de la Magistratura: tiene control total sobre los nombramientos y los contratos de personal en el Consejo y conoce a fondo la economía del Poder Judicial.

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