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Gobernadores no lograron destrabar vuelta a clases

En este marco, Cristina de Kirchner inaugurará el lunes el ciclo lectivo en la salteña Tartagal, castigada por un alud. Desde Salta, ayer el ministro de Educación nacional, Juan Carlos Tedesco, aseguró que el país «no está en condiciones» de otorgar «mejoras salariales» a los maestros.
Aunque con matices, el reclamo de recomposición salarial apunta a un incremento de al menos un 15,5% (para replicar el porcentaje preacordado en la sede laboral nacional, para el caso del salario mínimo) y de hasta un 55%, en los casos más extremos.
Sin embargo, en la mayor parte de los distritos las propuestas de incrementos salariales fueron hasta el momento sólo de entre el 4% y el 7% promedio, con el objetivo de llevar el salario mínimo de los maestros al consensuado piso de $ 1.490. Incluso algunos mandatarios -como el de Santa Cruz- advirtieron directamente la imposibilidad de conceder una suba.
Frente a este escenario, los Ejecutivos provinciales redoblaron sus esfuerzos para recibir una mayor asistencia de Nación para hacer frente a las subas (en el caso de los once distritos beneficiados por esa asistencia) o para integrar ese ansiado lote.
Desde la otra vereda, presurosos, dirigentes gremiales de distintos puntos del país salieron a denunciar que los gobernadores «no respetaron» la pauta salarial acordada a nivel nacional.
No obstante, allegados a Tedesco advirtieron a este diario que «ese porcentaje no es vinculante». «En la reunión con autoridades nacionales sólo se definió una pauta del salario mínimo, no del salario docente», agregaron.
Se reedita así todo un clásico argentino de marzo: el de un inicio del ciclo lectivo signado por las protestas salariales, por el tironeo entre la voracidad sindical y la aridez de los bolsillos provinciales.
El pasado lunes había exudado optimismo el encuentro en el Ministerio de Trabajo, donde los dirigentes de los gremios docentes nacionales receptaron -para consultar con las bases- la propuesta de suba del salario mínimo del 15,5% para llevarlo de $ 1.290 a $ 1.490. Pero luego las paritarias provinciales barrieron esas expectativas, de la mano de reclamos de incrementos de hasta el 55%.
En esas tensas discusiones -en el caso de los distritos donde las hubo-, los gobernadores reeditaron las advertencias respecto de las urgencias que atraviesan las arcas locales, por impacto de la crisis internacional.
Por de pronto, ayer anunciaron que no volverán a clase los gremios porteños y bonaerenses (ver aparte), lo mismo que sus pares neuquinos y mendocinos. De esta forma, hasta anoche había medidas de fuerza anunciadas en Ciudad de Buenos Aires, provincia de Buenos Aires, Río Negro (ya de paro, y con un tenso corte de ruta, sobre el que pendía ayer una orden de desalojo), Neuquén (cortarán un puente), Catamarca, La Rioja, Salta, Chaco, Mendoza, Corrientes, Entre Ríos, San Luis, Formosa y Santiago del Estero. Ese lote podría crecer en las próximas horas, ya que deben decidir si vuelven o no a las aulas La Pampa, Santa Cruz, Jujuy, Santa Fe, San Juan, Tucumán, Córdoba, Tierra del Fuego, Misiones y Chubut.

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