13 de mayo 2015 - 12:53

Gobierno prepara defensa contra buitres; el Deutsche será la clave

• FONDO AURELIUS BUSCA ENCARECER NUEVAS EMISIONES DE DEUDA Y QUE EL PAÍS TENGA QUE PAGAR MÁS DEL 10% DE TASA

Thomas Griesa
Thomas Griesa
 Los fondos buitre, esta vez con Aurelius a la cabeza, saben que no podrán complicar el pago del Bonar 2024, aún con la venia de Thomas Griesa al pedido de embargar lico. Aunque el juez muestre voluntad de actuar en contra de la Argentina, es complejo demostrar con pruebas sólidas la intervención de entidades financieras internacionales en la oferta y colocación de la deuda. Salvo que el "sospechoso" Deutsche Bank confiese que efectivamente haya participado en abril pasado en la operación del Bonar (algo negado enfáticamente por la Argentina), demostrar su participación es casi imposible. En paralelo, trabar los pagos del Bonar 24 en Buenos Aires es virtualmente imposible; sí es fácil para Griesa hacerlo en el exterior.

Aurelius, en representación del resto de los fondos buitre, tiene otra meta. La estrategia de los acreedores es la de complicar futuras emisiones de deuda voluntaria, para que el país no consiga dinero fresco para hacer frente al próximo vencimiento del 3 de octubre del Boden 2015, la operación financiera más importante que le queda al Gobierno de Cristina de Kirchner hasta entregar el mando en diciembre. Saben los fondos buitre, que la presentación del memo del lunes pasado ante Griesa, donde se le pide al juez que actúe contra el pago de los vencimiento del Bonar e investigue y sanciones a las eventuales entidades financieras intervinientes, no tiene mayor destino en sí mismo. Así se lo habían aclarado incluso los "clerks" (secretarios ayudantes) de Griesa, el viernes pasado, cuando los abogados de los fondos buitre sondeaban la presentación del escrito que fue oficializado el lunes. Sin embargo, es posible que el "memo" de Aurelius complique la posición financiera internacional del país, y le provoque a la Argentina un encarecimiento en las futuras colocaciones de deuda voluntaria. Hacia lo que se apunta ahora desde los bunker de los fondos buitre, es asestar un golpe fuerte contra las capacidades financieras del Gobierno de Cristina de Kirchner y su sucesor, encareciendo lo suficiente la colocación de deuda.

El pago que deberá hacer la Argentina por Boden 2015 el próximo 3 de octubre será de unos u$s 6.000 millones y, hasta la colocación de abril pasado del Bonar 24, Economía consiguió unos u$s 1.416 millones, a un costo de algo menos del 9% anual. A este dinero pueden sumarse otros 1.500 millones provenientes de la última colocación de YPF; con lo que, en teoría, sólo le restarían al gobierno obtener hasta septiembre próximo unos u$s 3.000 millones para tener la liquidez suficiente para cumplir con el pago del 3 de octubre sin recurrir a las reservas del BCRA.

Ésta es la lectura que hicieron los fondos buitre, y ante la posibilidad de elevar el costo de futuras emisiones de deuda del país, avanzaron con la embestida ante Griesa de los Bonar 24. Ahora, los abogados del estudio Cleary, Gottlieb, Steen& Hamilton (CGS&H) que representan al país en el "juicio del siglo", tienen hasta el 29 de mayo para contestar las argumentaciones del "memo" presentado el lunes por Aurelius. Griesa podría pedir una aceleración del escrito, pero una nueva audiencia por este tema sería inevitablemente en junio. Luego habrá otro largo tiempo (no menos de 90 días) para las réplicas y contrarréplicas cruzadas, con lo que cualquier definición sobre el tema de los avances contra el Bonar 24 demandará no menos de cuatro meses. Como además la Argentina puede apelar cualquier decisión de Griesa, que se descarta será negativa para el país, una decisión de fondo sólo aparecería en los últimos meses del año. Esto quiere decir que los tiempos juegan, en parte, a favor del Gobierno de Cristina de Kirchner y que lo más probable es que el caso de los Bonar 24 sea una cuestión que deberá resolver el próximo Gobierno.

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