28 de octubre 2014 - 00:00

Gobierno se anticipa a crisis eléctrica y presiona a empresas

Ante las temperaturas récord que se están registrando y los primeros cortes de luz de esta temporada, el Gobierno salió rápidamente al cruce y ayer mismo se produjo un encuentro entre Jorge Capitanich y los directivos de las empresas Edenor y Edesur, las únicas que siguen dependiendo del Estado nacional.

La preocupación oficial es evitar que cortes prolongados del suministro, como los que ocurrieron en diciembre pasado, deriven en un empeoramiento del malestar social. En el encuentro, se pasó revista a las obras que se están realizando aunque con el criterio de que las interrupciones serán inevitables en buena parte de Capital Federal y Gran Buenos Aires.

En ese sentido, el primer objetivo es evitar que los cableados lleguen a salir de servicio por el consumo y las altas temperaturas que no les permiten enfriarse. Esto exige un monitoreo permanente de las redes. También se pidió a las distribuidoras que tengan suficientes cuadrillas disponibles para superar las fallas lo antes posible en término de horas y para que las averías no se acumulen durante los feriados de fin de año. Para eso las compañías deberán contar con laboratorios móviles que detecten el lugar exacto donde el cable se quemó, lo que evitará además la rotura de varios metros de vereda por una falla.

Otro tema que las distribuidoras todavía no lograron solucionar es la atención personal de todos los llamados pidiendo reparaciones. En la reunión, Edesur prometió que ingresará una nueva central telefónica la semana próxima que le permitirá quintuplicar la atención de llamadas, pero es difícil predecir si esa capacidad será suficiente en caso de cortes extendidos.

La misma distribuidora dijo que también pondrá en marcha desde el 1 de diciembre una aplicación para celulares desde donde podrá pedirse la reparación y seguir la evolución del pedido.

En el encuentro, Capitanich pidió a las dos empresas que comuniquen periódicamente las acciones programadas, la disponibilidad de recursos humanos y equipamiento afectados a la demanda de la población durante el verano. Esto incluye la utilización de equipos generadores portátiles y su administración, de modo que vayan rotando rápidamente de un barrio a otro.

Participaron de la reunión realizada en la Casa Rosada Roberto Baratta, del ministerio de Julio De Vido; el subsecretario de Energía Eléctrica, Paulo Farina; el titular del ENRE, Ricardo Martínez Leone y los presidentes de Edenor y Edesur, Fabrizio Allegra y Ricardo Torres.

Antes de la reunión, Capitanich dijo que "las inversiones están siendo ejecutadas, gran parte ya han sido terminadas, y esto debería naturalmente mejorar de manera sustancial el servicio energético". De acuerdo con los datos suministrados por la Jefatura de Gabinete, la inversión energética para Capital y Gran Buenos Aires asciende a $ 2.900 millones entre obras ejecutadas y en proceso de ejecución por parte de las empresas y el Programa "Más Cerca Eléctrico", que cuenta con financiamiento por parte del Estado nacional. De acuerdo con la misma fuente, existen 1.600 obras entre ejecutadas y en proceso de ejecución para mejorar la oferta estimándose que el incremento de ésta ascenderá a 20% entre diciembre de este año y enero del próximo. La meta final de este período es lograr una inversión de $ 4.000 millones en obras de alta, media y baja tensión.