18 de febrero 2013 - 00:00

Gobierno se prepara para el segundo round en Diputados

Mientras el Senado organiza la votación del Memorando de Entendimiento con Irán que crea la Comisión de la Verdad para esta semana, comienza a definirse cómo será esa batalla en Diputados. El debate será aún más duro y aunque la oposición ya prepara todo el andamiaje legal para la ofensiva contra la creación de esa comisión y las dudas que despierta el incierto viaje del juez Rodolfo Canicoba Corral y el fiscal Alberto Nisman a Teherán, el kirchnerismo, como en el Senado, parece tener garantizada la aprobación.

Ya se confirmó que Héctor Timerman repetirá su participación en el debate en comisión, como lo hizo en el Senado. El 26 de febrero volverá a estar ante el plenario de comisiones que discutirá el proyecto y luego, independientemente de lo que suceda en la discusión, emitirá el dictamen para que un día después baje al recinto y se convierta en ley.

Es lo que sucedió en el Senado y lo que suele verse en cada proyecto oficial que circula por los recintos. No es novedad, entonces: el Congreso hace tiempo que ni siquiera se toma algunos días para disimular su rol de mero escribano de los pedidos de la Casa Rosada. La efectividad de las órdenes presidenciales es absoluta e inmediata, sin importar las apariencias.

De hecho, la semana pasada quedó claro cuando al operador de audio del plenario de comisiones del Senado se le olvidó apagar el micrófono de Miguel Pichetto y pudo escucharse cuando el jefe del bloque de senadores le confiaba a otro senador que Cristina de Kirchner había pedido aprobación inmediata. Al parecer, ese procedimiento es lo que la Casa Rosada llamó una consulta a todas las fuerzas con representación parlamentaria por "exceder" el tema del acuerdo con Irán las facultades presidenciales.

Sobre eso, al parecer, hablaba también Timerman cuando proclamó el fin de semana pidiendo la votación: "Que debatan el memorándum, que me digan por qué no lo apoyan. Aunque sea que hagan una propuesta alternativa para que la causa pueda ser destrabada". Propuestas alternativas se escucharon por docenas en el debate que se dio en el Senado.

Este fin de semana comenzaron a circular o tros memorandos, esta vez entre oficinas de la Corte Suprema y algunos despachos de diputados, obviamente siempre en reserva.

Y así se le hizo saber a la oposición que existen algunas dudas sin solucionar. Por ejemplo, que la Corte es quien deberá aprobar los gastos del viaje de Canicoba Corral a Teherán y por lo tanto aprobar el trámite. Además, la propia Corte será la encargada de contactar con la Justicia iraní para ultimar los detalles operativos.

Hay una clara queja también en la Corte y la Justicia federal por el vocabulario (impreciso, según ellos) que se utilizó. Se pide especificar el acuerdo en términos penales. En ese punto la diferencia entre declaración indagatoria e interrogatorio, tan usados en los últimos días, sigue siendo una incógnita.

Entre las dudas que circulan por Diputados hay preguntas clave que le pasarán a Timerman el 26: ¿Cuánto tardará la comisión en brindar el informe previo a las supuestas declaraciones?; ¿a quién remitirá Canicoba Corral la documentación del expediente habida cuenta que en Teherán no existe una causa abierta por el caso AMIA y por lo tanto tampoco juez natural?

Finalmente, arrecian las dudas sobre cómo se constituirá esa "Comisión de la Verdad". Se volverán a pedir precisiones, como en el Senado, sobre los posibles integrantes y cómo se armonizarán los parámetros de esa selección para que los integrantes sean aceptados por ambos países, tal como exige el acuerdo. En este punto la duda central es: ¿a quién considerará aceptable como presidente de esa comisión un país en el que aún rige la lapidación para mujeres adúlteras?

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