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Gobierno subió el gasto $ 10.000 M con superdecreto

En los considerandos del decreto, Cristina de Kirchner, con la firma de todo el gabinete como corresponde a un DNU, argumentó que «resulta urgente incorporar los créditos para atender gastos no contemplados en el Presupuesto vigente» y, al mismo tiempo, «considera imprescindible incrementar los créditos para atender el normal funcionamiento de las distintas Jurisdicciones y Entidades de la Administración Pública Nacional así como los programas de inversiones y transferencias, a fin de asegurar la provisión de aquellos bienes y servicios que resulten indispensables garantizar por su impacto social y su incidencia en la actividad económica».
Eso significa cubrir gastos y transferencias que se fueron incrementando por subas salariales, el plan de seguridad con el despliegue de Gendarmería, la operación y compra de aviones en Aerolíneas Argentinas, el mantenimiento de ferrocarriles, subsidios de todo tipo al consumo de energía, a la empresa AYSA, pago de pensiones o transferencias a provincias.
En ese sentido, cita expresamente el caso de la Procuración General, que tuvo subas salariales en línea con las acordadas en el Poder Judicial.
Pero también se incorporaron nuevos gastos que no estaban contemplados en el Presupuesto 2010. Uno de esos casos es la creación del Ministerio de Seguridad creado el 14 de diciembre pasado. El decreto reasigna las partidas de acuerdo a las transferencias de funciones que se hicieron desde el Ministerio de Justicia y la Jefatura de Gabinete al nuevo ministerio de Nilda Garré y el financiamiento para equipos y personal de la Gendarmería, que comenzará con su plan Centinela en la provincia de Buenos Aires desde el 1 de enero.
De todas formas, mientras no se realicen las modificaciones presupuestarias, cada una de las dependencias del Ministerio de Seguridad seguirá siendo financiada con aportes a las partidas que tenían en los ministerios de origen.
Privilegiados
Quedó claro en la reasignación de fondos que se conoció ayer que el Gobierno privilegió a la Gendarmería (con $ 117 millones) y a la Prefectura, y relegó a la Policía Federal.
En el caso del Ministerio de Planificación, Julio De Vido consiguió reforzar con $ 3.200 millones los subsidios a las empresas de energía, subsidios al transporte de pasajeros por $ 510 millones, trenes con $ 116 millones, partidas para el programa Techo Digno por $ 170 millones, otros $ 300 millones para Cammesa, la administradora del sistema eléctrico y, entre otros rubros, una partida de $ 81 millones para Aerolíneas Argentinas. En ese ministerio, también se incrementaron las compensaciones a productores de petróleo y gas propano.
Siempre en línea con las últimas crisis que debió enfrentar el Gobierno, a los planes de vivienda y subsidios a la energía incorporó también $ 100 millones para el tendido de alta tensión.
La reasignación de fondos comprende también otros $ 200 millones para las universidades nacionales y la incorporación de una redistribución de fondos con activos de la ANSES para financiar obras y gastos, y la incorporación de los mayores ingresos de ese organismo por $ 29.320 millones.
De Vido tendrá también un refuerzo de partidas para la compra de trenes a China y, sobre todo, para las «obligaciones derivadas del Convenio para la Adquisición de Combustibles, suscrito con la República Bolivariana de Venezuela. Es decir, la deuda remanente por la compra de gasoil a ese país.
La ANSES también recibió la autorización y las partidas para el incremento salarial de sus empleados y para financiar el programa Conectar Igualdad.Com.Ar, que entrega netbooks a alumnos secundarios y docentes, y para el pago de la suma fija que el Gobierno dispuso en diciembre para los jubilados.


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