Goldwaser: bajo el signo de Escorpio

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En la carrera artística de Berta Goldwaser influyeron su prolongado tiempo de estancia en el Perú (donde se estableció con su familia cuando tenía 14 años y regresó al país 25 años más tarde), aunque su pintura, tanto la actual como la de sus etapas anteriores, nunca se detuvo en el color local sino en la figura humana y animal. Su nueva muestra se titula "Escorpio" y estará abierta al público hasta el viernes en la Galería El Socorro (Suipacha 1331).

"El nombre responde a varias razones", dice Goldwaser a este diario. "En primer lugar, porque soy escorpiana. Y Escorpio es un signo que va siempre a la búsqueda del conocimiento. Es introspectivo, pero desde el interior emprende la búsqueda del exterior, y creo que esa es la síntesis perfecta de esta exposición. Son figuras, exclusivamente humanas, que reflejan situaciones de vida, y cada una de las quince obras expresa una sensación diferente. Inasibles e inexplicables, desde luego, pero el contemplador podrá verlo con facilidad".

Julio Lavallén, uno de los maestros de Goldwaser que más influyó en su carrera y cuya escuela hoy integra como docente, ha dicho sobre "Escorpio": "Al contemplar el mundo de Berta, no puedo dejar de pensar en las pinturas de Edward Hopper". "A mí me honra esa comparación", agrega la artista en el diálogo, "aunque debo decir que yo no lo advierto tanto ese parecido. En Hopper hay una melancolía, una soledad, que no son mis motivos dominantes, más allá de que pueda advertirse en alguna obra en particular. Yo parto siempre de una imagen disparadora, que puede ser un familiar, algún conocido, una situación específica, y a partir de allí intento trascender el contenido. Si tuviera que definir mi marco estético actual, diría que sostengo la figuración trascendiéndola con mayor libertad. Mis obras, anteriormente, eran figurativas. Hoy no lo son tanto porque la búsqueda de esa interioridad me ha liberado la mano. Es una pintura a mano suelta".

Goldwaser se formó en Lima con Cristina Galvez, Suarez Vertiz y Quispe Asin. En Buenos Aires asistió a los talleres de Guillermo Roux, Norberto Marce, Eduardo Fardaje y Julio Lavallén. Participó en las Ferias internacionales de Arte del Pacífico, el Salón de Otoño del Palais de Glace y Expotrastiendas, y realizó muestras en Nueva York, Miami y Missouri.

"Yo creo en los silencios en la obra, me atraen mucho los silencios que se perciben en la expresión plástica, y en ese sentido sí podría tender un puente con la comparación que hizo Lavallén. En Hopper hay silencios, pero no la soledad. Mi mundo tiene un horizonte emocional diferente".

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