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"Gran Bretaña, rumbo a la ruina sin ajuste"
George Osborne
Según el jefe del Tesoro, es «inevitable» que el Gobierno tome medidas difíciles, aunque sostuvo que el objetivo es proveer «prosperidad para todos». También confirmó que el ex ministro laborista John Hutton encabezará una comisión independiente y pluripartidaria sobre el futuro del sistema de pensiones del sector público. Aunque Osborne se negó a detallar el plan que anunciará mañana ante el Congreso, los medios locales indicaron que incluirá modificaciones a las contribuciones impositivas para nuevas empresas. Además, destacaron que el ministro de Economía anunciará recortes por al menos 10.000 millones de libras esterlinas para 2010 (u$s 14,8 millones).
Osborne confirmó que como parte del plan del Gobierno impondrá un tributo a los bancos e incrementará el impuesto a las ganancias. Tras ser consultado sobre «lo malo» del presupuesto, el líder del Tesoro respondió: «No lo veo como algo malo. Lo veo como una serie de acciones decisivas para lidiar con el déficit presupuestario récord en Gran Bretaña».
El déficit fiscal en el Reino Unido es actualmente de 156.000 millones de libras (u$s 230.000 millones), un 11% del PBI británico. La semana pasada, el secretario del Tesoro, Danny Alexander, dio a conocer un plan de recortes por un valor de 2.000 millones de libras (u$s 3.000 millones), que afectará principalmente al sector público. Según Osborne, Gran Bretaña posee el mayor déficit presupuestario entre las naciones con economías más grandes de Europa «cuando los mercados, inversores y empresas miran con recelo a los países que no pueden controlar sus deudas». «Por eso tenemos que hacer frente al problema. En ese sentido, el nuestro es un presupuesto inevitable, pero estoy determinado a que aunque estas medidas son duras, también serán justas para proveer de prosperidad para todos en un futuro», agregó.
Sin embargo, Ed Balls, uno de los candidatos para el liderazgo del Partido Laborista, advirtió al Gobierno «no repetir los mismos errores que en la década de 1930». Balls sostuvo que los recortes y aumentos impositivos a anunciarse mañana «demuestran la injusticia de las políticas de un Gobierno conservador-liberal democrático». En ese sentido, Andy Burnham, otro de los candidatos al liderazgo del laborismo, afirmó que los liberales democráticos «vendieron su alma» por puestos en el Gobierno, al indicar que antes de las elecciones esa agrupación se oponía a recortes drásticos del presupuesto.
Para el ex ministro de Economía, el laborista Alistair Darling, los conservadores «están utilizando las circunstancias actuales como excusas» para llevar a cabo ajustes «con fundamentos ideológicos» que habían planeado de todas maneras, y agregó que están «utilizando» a los liberales democráticos «como encubridores». «Al concentrarse en el déficit ellos están ignorando que hay que lograr un crecimiento», agregó el ex jefe del Tesoro.
Ayer, un sondeo elaborado por la consultora ComRes para el dominical Independent on Sunday indicó que el 53% de los británicos está de acuerdo con que el Gobierno suspenda los subsidios por niño a las familias con recursos económicos, mientras que un 42% se opone a la idea.
Agencia ANSA

