11 de marzo 2010 - 00:00

Grant-Parker: pareja mal avenida

Hugh Grant forma la pareja con menos química de su carrera con Sarah Jessica Parker en «¿Y dónde están los Morgan?», comedia romántica sin una sola idea original y, lo que es más triste, muy poca gracia.
Hugh Grant forma la pareja con menos química de su carrera con Sarah Jessica Parker en «¿Y dónde están los Morgan?», comedia romántica sin una sola idea original y, lo que es más triste, muy poca gracia.
«¿Y dónde están los Morgan?» (Did you hear about the Morgans?». EE.UU. 2009, habl. en inglés). Dir. y guión: Marc Lawrence. Int.: H. Grant. S.J. Parker, S. Elliott, M. Steenburgen, S. Tecsy.

Viendo esta película se comprende por qué, en plena promoción, Hugh Grant se empeñó en repetir que estaba evaluando dejar el cine para dedicarse a escribir un libro. El actor trabajó en todas las películas del Marc Lawrence director (también escribe guiones y canciones). Las anteriores fueron «Amor a segunda vista» con Sandra Bullock y «Letra y música» con Drew Barrymore. Y digámoslo rápidamente: ésta es la peor de las tres, aparte de hacerle formar a Grant la pareja cinematográfica peor avenida de su carrera con Sarah Jessica Parker, aunque sus personajes empiecen llevándose mal y terminen bien, demás está decirlo.

Y está demás decirlo, porque como corresponde a una comedia romántica -blanca, blanquísima- a la que no se le va a caer ni por casualidad una idea original, la base de su fórmula está en los contrastes. Desde los títulos iniciales se escucha que Paul Morgan viene persiguiendo sin éxito a su flamante ex mujer Meryl para que vuelva con él, muy compungido porque una infidelidad suya provocó la separación. Ambos son exitosos, pero ella es una «entrepreneuse» famosa y neoyorquina, a lo «Sex and the city», por supuesto. «No puedo comer otro sushi ni vivir a cien metros de la Quinta Avenida», exclamará desesperada cuando el FBI los mande a un pueblo de Wyoming en calidad de testigos protegidos tras haber presenciado un crimen juntos.

Allá los reciben el sheriff y su mujer (Sam Elliott y Mary Steenburgen, pero a no ilusionarse que a este guión no lo salva nadie), y otra gente igualmente poco sofisticada tocada día y noche con sombreros de cowboys; más vacas, caballos y armas. Al respecto, Meryl muestra una sorprendente habilidad natural para el tiro al blanco, cosa que no se puede decir de su torpe marido, pero también es lo suficientemente «femenina» como para no resistirse a un llamadito telefónico a riesgo de ser descubierta y asesinada. Y con eso considérese caracterizado el personaje. ¿El? bueno, él es Hugh Grant.

Ahora bien, de ingenio o, aunque más no sea, algo de gracia, nada de nada. Eso referido al guión. En cuanto a la dirección, con cada película Lawrence parece desaprender lo poco que sabía. Si todo suena chapucero, espérese a ver cómo resuelve el final, o más bien dicho, los dos finales que tiene su anticlimática película.

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