8 de diciembre 2010 - 00:00

Graves destrozos en yacimiento de Chubut

Siguen paralizadas las actividades de YPF en Santa Cruz y en Chubut.
Siguen paralizadas las actividades de YPF en Santa Cruz y en Chubut.
No cesa la preocupación en Santa Cruz y en Chubut por un paro por tiempo indeterminado de petroleros jerárquicos con impacto en las finanzas locales. De hecho, el gobernador santacruceño, Daniel Peralta, denunció ayer que por el conflicto la provincia pierde 3 millones de pesos por día e hizo un «llamado a la reflexión» destinado a los trabajadores.

Si se tiene en cuenta que, por los «hechos de violencia», la empresa YPF decidió suspender la noche del domingo las operaciones en Santa Cruz, las arcas locales ya habrían dejado de recibir 6 millones de pesos.

En paralelo, ayer la compañía no pudo reanudar

-como estaba previsto- las operaciones en el yacimiento Manantiales Behr (Chubut)
por los «destrozos de características incalculables» en las instalaciones, que «pueden generar dificultades en la producción y en el abastecimiento».

La huelga del Sindicato del Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo y Gas Privado de la Patagonia Austral -en rigor, una pelea de encuadre gremial- se inició el pasado 1 de diciembre y significó un mal debut para la mesa de concertación petrolera lanzada el pasado 18 de noviembre por Cristina de Kirchner, y que tiene como objetivo bajar los niveles de conflictividad que afectan la producción.

Tensión

También fue el telón de fondo del acto que encabezó ayer la Presidente en la sede de YPF y en el cual se anunció el hallazgo de grandes volúmenes de gas no convencional en el yacimiento neuquino de Loma de la Lata. Pero la jefa de Estado optó por esquivar toda mención al conflicto.

A esta delicada situación se sumó en las últimas horas un piquete del Sindicato de Camioneros de Santa Cruz en el acceso a yacimientos de Petrobras, en el sur provincial, en protesta por ocho despidos.

En este marco, ayer la empresa realizaba el relevamiento de los graves y millonarios daños que encontró en las instalaciones del chubutense yacimiento Manantiales Behr en materia de, por caso, maquinarias y bombas. Ante la magnitud de los destrozos, anoche fuentes de la compañía no pudieron precisar cuándo serán retomadas las operaciones.

Mientras tanto, desde el Sindicato denunciaron que entre el lunes y ayer llegaron cerca de 150 telegramas de despido para trabajadores de los yacimientos de Santa Cruz y de Chubut, y amenazaron con profundizar las medidas de fuerza en las próximas horas por lo que consideran una «actitud de extorsión de YPF» hacia el Gobierno de Peralta, en referencia a la parálisis de las operaciones.

La pretensión de los jerárquicos petroleros es extender ahora la protesta al resto de los yacimientos de Chubut -ya no de YPF- para amplificar la embestida.

Los dirigentes gremiales afirmaron, además, que recibieron ayer llamados desde el Gobierno de Santa Cruz y desde el Ministerio de Trabajo nacional, que conduce Carlos Tomada. «Pero no hubo acercamiento por la postura inflexible de la empresa», dijeron.

En rigor, la pelea es de encuadre gremial y tiene que ver -reseñaron fuentes locales- con la pretensión de entre 200 y 300 trabajadores de YPF enrolados en el relativamente nuevo Sindicato de los Jerárquicos -antes estaban aglutinados bajo el tradicional SUPE- y que ahora

exigen recibir beneficios

con el nuevo convenio de trabajo.

Según entienden en la empresa, es un problema gremial que debe ser resuelto entre ambos sindicatos o en la cartera de Trabajo nacional. Coincide con la mirada del Gobierno de Santa Cruz, para el cual es un conflicto que debe dirimir Tomada.

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