Grecia aprueba el ajuste y se aleja más del default

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Atenas - El Parlamento griego aprobó ayer el programa de ajuste exigido por los acreedores externos, pero fue repudiado por manifestantes que participaron de violentos enfrentamientos con la Policía en Atenas. Los incidentes se multiplicaron tras la adopción por 155 votos a favor y 138 en contra de las medidas que prevén recortes de 28.400 millones de euros (u$s 40.000 millones) en el período 2012-2015 y un programa de privatizaciones para recaudar otros 50.000 millones.

Un núcleo duro de unos 1.000 jóvenes concentrados en la plaza Syntagma -en la que se encuentra el Parlamento- arrojó proyectiles contra los policías, que replicaron con andanadas de gases lacrimógenos. Además, un diputado socialista que cambió de opinión y dio su voto favorable al plan fue blanco de proyectiles, que lo hirieron levemente en la cabeza, según fuentes policiales.

En el medio de las manifestaciones, se inició un incendio en las inmediaciones del Ministerio de Finanzas, situado también en la plaza Syntagma, sin que los bomberos puedan abrirse paso hasta el lugar a causa de los disturbios. «Nos quedaremos aquí hasta que caiga el Gobierno», afirmó Debbi, un manifestante de 22 años, estudiante de Derecho.

Los dirigentes europeos, empezando por la jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, festejaron la aprobación del ajuste, aunque los diputados deben votar aún hoy las leyes de aplicación del programa. Que este plan pasara por el Parlamento era una condición indispensable para que la eurozona y el FMI desbloqueen 12.000 millones de euros que le permitirán a Grecia evitar el default y cumplir sus compromisos a mediados de julio.

El presidente del eurogrupo, Jean-Claude Juncker, dijo sentirse «feliz y aliviado», y confirmó en un comunicado esa promesa: «El camino para la entrega del quinto tramo de los préstamos bilaterales de los países miembros de la eurozona y del FMI está expedito», indicó.

Por otra parte, las tasas a largo plazo de Grecia bajaron a menos del 16% por primera vez desde fines de mayo, situándose en un 15,926%, en lugar del 16,121% en el cierre del martes. Las de España también disminuyeron tras el voto en Grecia, a un 5,564%, en lugar del 5,624%. Las de Portugal pasaron al 10,822%, en lugar del 11,226%.

Los recortes son «la única vía de comprar tiempo para acometer los grandes cambios que el país necesita», dijo el primer ministro socialista, Yorgos Papandréu, antes de la votación. El plan de rescate de 110.000 millones de euros adoptado en mayo del año pasado resultó insuficiente para calmar la inquietud de los mercados, y la deuda siguió creciendo, hasta totalizar actualmente 350.000 millones de euros, equivalentes al 150% del PBI de Grecia.

«Hemos dado un gran paso», se congratuló el ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos. «Mañana (por hoy) daremos el segundo, de manera que el domingo pueda presentarme ante mis colegas del eurogrupo con la prueba tangible de la credibilidad del país», agregó. Un solo diputado de la bancada del Partido Socialista (PASOK), Panayotis Kurublis, votó contra el plan, y fue inmediatamente expulsado de esa fuerza. Una legisladora de la oposición de derecha desacató por su lado la consigna de su partido y votó a favor.

Los manifestantes erigieron barreras en la plaza Syntagma y por la mañana trataron de rodear el edificio del Legislativo, pero fueron dispersados frente al Hotel Hilton. «La opción es ellos o nosotros. El nuevo proyecto de presupuesto y el acuerdo con la Unión Europea y el FMI destruirán al país y destriparán a los trabajadores, a los desempleados y a los niños», denuncia Rena Nenedaki, una abogada de 40 años, presente en las protestas. Con Grecia empantanada en su peor recesión desde la década de 1970 y una tasa de desempleo juvenil de más del 40%, los griegos afrontan años de duros recortes de gastos y muchos sienten un profundo rencor hacia los políticos, la UE, los bancos y el FMI.

Agencias AFP y Reuters

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