29 de junio 2011 - 00:00

Grecia sigue siendo una pésima excusa

Grecia sigue siendo una pésima excusa
El 1,21% que ganó el Dow al cerrar en 12.188,69 puntos, convirtió la jornada de ayer en la mejor en casi dos meses, llevando lo ganado en las dos últimas ruedas al 2,13% (ambas con un volumen anormalmente bajo). Si nos guiamos por lo que dice la mayoría de los comentaristas, esto se justifica en lo que se ve como el inminente encuadre de la crisis griega. Lo curioso del caso, para cualquier veterano del mercado, es que no parece estar dándose aquello de comprar con el rumor y vender con la noticia, ya que si vinculamos los vaivenes bursátiles de las últimas horas/días con un pretendido efecto Helénico, el mercado parece estar reaccionando de manera directa a lo que sucede en la cuna de la democracia (lo de la cuna es una falacia, ya que la democracia como forma de gobierno se aplicaba en Ebla 2.500 años antes que Clistenes la instaurara en Atenas). Es más, si analizamos con un mínimo de seriedad el rescate, no nos quedan muchas más alternativas que concluir que a mediano y largo plazo nada se está resolviendo y que los únicos que apuntan a ganar algo son ciertos bancos (en particular, los franceses y en menor medida los alemanes, a los que no les quedó más remedio que seguirlos) que tienen o compraron últimamente bonos griegos. ¿Sino es por Grecia, por qué sube el mercado entonces? La respuesta a esta pregunta es siempre tentativa, pero parece tener algo que ver con el tradicional window dressing de fin del trimestre/semestre, cuando los grandes inversores institucionales disfrazan sus tenencias desprendiéndose de los activos más perdidosos en una Bolsa y adquieren en otra los que más ganaron en los últimos días, a fin de convencer a su clientela de lo bien posicionados que se encuentran. ¿La amenaza de Moodys de rebajar la calificación de la deuda regional española y el cúmulo de datos negativos de la macro? Bien, gracias; nadie les prestó atención.

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