9 de mayo 2011 - 00:00

Guerra entre dos CTA complica viaje de Cristina a Ginebra

Hugo Yasky
Hugo Yasky
Una pelea sindical amenaza con enturbiar el viaje de Cristina de Kirchner a Suiza, el mes próximo, para participar de la Conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Se trata de la disputa que mantienen los dos sectores en que está dividida la CTA desde el año pasado, cuando la central obrera alterna celebró elecciones internas. El enfrentamiento deberá ser resuelto por el Ministerio de Trabajo antes del próximo domingo, cuando vencerá el plazo para la presentación de las comitivas.

Las elecciones de septiembre pasado consagraron como nuevo secretario general de la CTA al estatal Pablo Micheli por encima del docente Hugo Yasky, quien aspiraba a ser reelecto. Una serie de impugnaciones judiciales e intervenciones de la cartera laboral pusieron en suspenso ese resultado, así como dos elecciones complementarias convocadas por sendos dirigentes que tampoco arrojaron una definición.

En los últimos años, el Gobierno había incorporado a la CTA a la comitiva argentina presente en la Conferencia de la OIT. Lo había hecho por invitación y como señal de distensión porque el Ejecutivo todavía no reconoció de manera plena esa estructura sindical. De hecho, uno de los señalamientos recurrentes del organismo internacional respecto de los criterios de libertad sindical en la Argentina apuntan a la falta de reconocimiento de la personería jurídica de la CTA.

Ante una interna todavía no resuelta, ambos sectores reclamaron para sí la facultad de nombrar a los participantes de la comitiva para el viaje a Suiza. Yasky, que el viernes pasado fue recibido en la Casa de Gobierno por la jefa de Estado y que mantiene buen diálogo con el kirchnerismo y con la CGT, tendió un puente a Micheli y le ofreció dividir a medias la comitiva: tres participantes por cada sector. El estatal lo rechazó.

«La idea es no llevar la interna a la OIT ni hacer un papelón», se sinceró uno de los asesores del docente. En la CTA reconocieron que la falta de una definición puede derivar en que los órganos resolutivos de la OIT terminen por dirimir el enfrentamiento, con el consecuente desgaste para Cristina en su calidad de líder de la delegación.

Entre tanto, ambos armaron su listado de participantes. Yasky le avisó al Gobierno que irá junto a Pedro Wasiejko (sindicato del neumático), Victorio Paulón (metalúrgicos de Villa Constitución), Andrés Larisgoitía (secretario de Internacionales de CTA) y el abogado Héctor García. Micheli dijo que asistirá con Adolfo Aguirre (responsable de Internacionales de ATE), José Rigane (Luz y Fuerza de Mar del Plata), Alejandra Angriman (encargada del área de género de CTA), Rubén Garrido (ATE) y el abogado Alexis Barraza.

En su defensa, los aliados de Micheli dieron a conocer una carta de Karen Curtis, directora del área de Normas del Trabajo de la OIT, en la que reconoce de manera implícita su victoria en las elecciones de septiembre y promete gestionar ante el Gobierno un reconocimiento en esa misma línea para el armado de la comitiva.

El abogado Horacio Meguira, asesor de Micheli y de Víctor De Gennaro, advirtió que en última instancia la puja la deberá resolver «la Comisión de Poderes de la Conferencia» internacional. Esa opción es la que más le molesta a la jefa de Estado, que espera este año ser recibida por una organización que le profesa estima por haber promovido la integración de la OIT en los debates del G-20.

Un capítulo más de la pelea se dará hoy durante una audiencia conciliatoria entre Yasky y Micheli en el juzgado que interviene en el proceso electoral.

Dejá tu comentario