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Guerra oral entre UIA y CGT: desde ‘‘cubanos’’ a ‘‘bebidos’’
Julio Piumato
El titular de la central fabril, Héctor Méndez, reiteró la archiconocida postura de la entidad respecto de un proyecto de ley que impulsa el diputado por la CGT Héctor Recalde que, de sancionarse, daría participación en las utilidades y en el directorio de las empresas a los trabajadores.
Rápidamente le respondió por otra radio Julio Piumato, secretario general del gremio de empleados judiciales y secretario de Derechos Humanos de la CGT, quien apeló a la ofensa personal para intentar rebatir los dichos de Méndez.
¿Qué dijo cada uno? El dirigente empresario afirmó que, de aprobarse la norma, haría que el país «parezca Cuba». Agregó que «no son momentos para seguir ajustando las clavijas, porque estamos perdiendo competitividad y nos cuesta salir al exterior».
Por su parte Piumato le contestó que «si dice que parece Cuba, yo diría: parece que hubiera bebido de más, porque demuestra una ignorancia preocupante para alguien que dirige una central empresarial». También prometió enviarle un ejemplar de la Constitución nacional porque -según el líder gremial- los postulados de Recalde se basan en la carta magna.
Preocupación
Ayer el cruce fue motivo de honda preocupación entre los empresarios, y fue tratado en las dos reuniones que mantuvo la dirigencia de la UIA: una interna (sesión de su Comité Ejecutivo) y otra con Mario Vicens y Enrique Cristofani de ABA (bancos de capital extranjero), que fueron a la sede de la central fabril para explicar las consecuencias que tendría en el sector el proyecto de Ley de Entidades Financieras que impulsa el diputado y banquero Carlos Heller. Antes de poder hablar del tema debieron escuchar la preocupación de sus colegas industriales por lo sucedido entre Méndez y Piumato.
El panorama se obscureció aún más al caer la tarde: mientras muchos todavía gozaban de los triunfos deportivos contra Brasil y España, y algunos comentaban la celebración en la embajada brasileña, Hugo y Pablo Moyano amenazaron con volver a bloquear las plantas de Siderar, una medida que entre los empresarios se considera un «apriete» al grupo de Paolo Rocca por su solidaridad fotográfica con el Grupo Clarín.
El gremio de los camioneros aseguró que, a días de vencer la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo, «la empresa Siderar, del Grupo Techint, no ha ofrecido aún respuestas a los reclamos planteados, por lo que se decidió el estado de alerta y movilización». Una amenaza que no fue tomada a la ligera en la sede de Techint: aparentemente Luis Betnaza, mano derecha de Rocca, habría suspendido un viaje de negocios que estaba por comenzar anoche mismo y se quedaría para atender esta emergencia.
Dudas
Al mediodía, una parte de los pocos miembros del Comité Ejecutivo de la UIA que tomaron parte de la reunión de ayer (la presidió Miguel Acevedo, de Aceitera General Deheza) dudaron de que el elegido por Méndez hubiera sido el mejor momento para embestir contra el proyecto de Recalde. Si bien está de manera permanente en la agenda de la UIA, lo peor de la tormenta parecía haber pasado: tal como había adelantado este diario en junio, Moyano padre reflotó la iniciativa en plena «puja» con el Gobierno para aumentar el mínimo no imponible de Ganancias; una vez obtenido ese objetivo, la iniciativa volvió al mismo cajón donde dormía desde el año pasado. «Después de todo, Recalde tiene 71 leyes y proyectos de ley, todos anti-empresa», le dijo a este diario uno de esos dirigentes.
Sin embargo, la mayoría de los empresarios consultados estuvo de acuerdo con los dichos de Méndez, dado que el Gobierno habría decidido resucitar ese proyecto como parte de su ofensiva contra las principales empresas del país. En ese marco, podría enviar el proyecto al Congreso en los próximos días, apostando al apoyo que podría obtener en los bloques de centro-izquierda que votar en contra o a favor del Gobierno de acuerdo al contenido de la iniciativa,


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