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Hartos de perder

-¡Si nos cuesta con 11... imaginate con 10!
Había empezado bien el millo. A los 7 minutos Mora se la sacó del buche a Fabbro que se relamía.
-¡No lo vio, no lo vio! Era gol seguro.
Un minuto después rompimos el maleficio de tantos minutos de sequía y "el Rayo" Menseguez hizo un gol a lo River, con definición de calidad.
-Goooooooooolllllllllllll, goooooooolllllllll. ¡Ya ni me acordaba cómo se gritaba! ¡Al final "el Rayo" no juega hace dos años, pero corre más que unos cuantos!
A los 14 minutos Verón le entró muy fuerte al Lobo Ledesma y Pompei nada.
-¡Es roja directa Pompei! ¡La viste perfecto. En la repetición se ve cómo no te podés hacer el distraído! ¿Qué te pasa? ¿Le tenés miedo a Verón? ¡Larga los ravioles y cobrá!
Sobre los 16 vino el empate de Estudiantes por una doble distracción tras un centro de la derecha.
A los 25, en una buena combinación entre Fabbro y Mora, éste último sacó un remate con destino de red que el arquero desvió al córner. Cuatro minutos después, Ledesma afuera por doble amarilla.
-¡Nooooooo, noooooooo. ¡No lo puedo creer. Ledesma, no sos un pendejo, che, regulate nene. No podés cebarte vos!
Ocho minutos después, otro quedó de la defensa y Estudiantes da vuelta el resultado.
-¡La puta que lo parió, no nos sale una! Estamos jugando relativamente bien, nos quedamos con diez y ya nos dieron vuelta todo. ¿Sabés lo que vamos a tener que remar ahora? ¡Otra que Demiddi!
En el segundo tiempo Kranevitter por Menseguez para darle más equilibrio al mediocampo, Simeone por Fabbro -que corre menos que "el Ogro" Fabbiani- y Ferreira por Bottinelli para quemar las naves.
-¡Tenemos la pelota siempre, pero se nos hace muy difícil llegar! Nuestros delanteros están siempre de espalda y lejos del arco.
River buscó hasta el final contra un Estudiantes que lo esperó bien parado y nunca sufrió sobresaltos. Un par de contras para definir que terminaron mal, y nada más que aportarle al partido por parte del Pincha.
-Ya perdimos 6 partidos. Estamos más cerca de Moscú que de la punta. Jugamos poco y mal, convertimos menos. Nos queda el premio consuelo del miércoles, que viene más que difícil. Habrá que rever planteos y, por sobre todo, nombres cuando termine esta flojísima temporada. La verdad, sin ánimo de ofender, todo negro... ¡hasta la ropa!


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