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“Hay áreas del Ministerio del Interior que operan como intendentes y eso no es sano”
• DIÁLOGO CON OSVALDO GIORDANO, MINISTRO DE FINANZAS DE CÓRDOBA
El funcionario de Juan Schiaretti analizó, entre otros temas, el impacto en la provincia del consenso fiscal firmado con el Gobierno nacional.
Mirada. “La firma del consenso fiscal es un paso importante. Es clave haber logrado un acuerdo entre fuerzas políticas tan heterogéneas”, dijo.
P.: ¿Hay descontento en la sociedad cordobesa por la escalada de aumentos que comenzaron a regir esta semana?
O.G.: En materia de impuestos no. Todo lo contrario. Hemos hecho un esfuerzo por bajarlos y también por cobrarles a los que no pagan. Hay muchos impuestos que impactan en forma positiva directamente en el bolsillo de la gente, como en el caso de la tarifa eléctrica.
P.: ¿Y con respecto a los servicios?
O.G.: Eso sí. Es sabido que los servicios públicos en provincia son mucho más caros que en Capital Federal. Y mientras haya inflación va a haber actualización de los costos de los servicios. Eso va en perjuicio de la gente.
P.: ¿Más allá del contenido del consenso fiscal, fue importante haber logrado ponerse de acuerdo entre las provincias y la Nación?
O.G.: Desde el punto de vista institucional fue un paso muy importante. Haber logrado un acuerdo entre fuerzas políticas tan heterogéneas, con visiones tan distintas, pasados tan distintos, perspectivas e intereses dispares fue un gran avance. Que hayamos sido capaces de discutir y encontrar puntos de acuerdo con temas tan complicados es positivo. Y hablando del contenido en sí, dentro de lo complicado que es el ordenamiento del Estado, el acuerdo marca algunos puntos que van en esa dirección. Obviamente falta profundizar.
P.: ¿Cuáles son esos puntos a profundizar?
O.G.: Desde el punto de vista de la relación Nación-provincia, un tema que merece mayor énfasis es eliminar los subsidios que favorecen de manera discriminatoria a la Ciudad de Buenos Aires y al conurbano. No está bien que con presupuesto nacional se subsidien servicios públicos de una sola región. El micro en Córdoba cuesta dos o tres veces lo que vale en Buenos Aires, y es porque se usan fondos nacionales para subsidiar el transporte. El pacto habla de eliminar subsidios discriminatorios en beneficio de una sola región. Sería bueno que haya subsidios que beneficien a todos por igual. El debate debería ir más allá y preguntarse por qué estos servicios están en manos de la Nación cuando deberían estar en manos de cada distrito. En Estados Unidos Donald Trump no administra los servicios de Washington. Es un tema en el que se debería haber puesto más énfasis. Debería estar bien claro que Nación no se va a meter en temas que no le competen. En la misma línea, hay muchas áreas en donde Nación define cosas que son responsabilidades de gobiernos subnacionales.
P.: ¿Por ejemplo?
O.G.: Hay áreas del Ministerio del Interior que operan como intendentes y no es sano. Se ponen a hacer cordón cuneta, plazas, calles, cloacas, agua. Y lo hacen a dedo, sólo para algunas ciudades. Entonces aparece el clientelismo, eso no le hace bien al país. Además, genera superposición de funciones. La Nación debe concentrarse en sus funciones propias y respetar el régimen Federal.
P.: ¿Y el dato positivo del consenso?
O.G.: Hay varios puntos que van en el sentido de un Estado más ordenado. Dar por concluido más de 50 juicios cruzados es muy bueno. Se descentraliza dinero y la participación de las provincias en la distribución de los recursos totales aumenta. Otro punto saliente es el compromiso de un manejo prudente de las finanzas públicas. La baja de impuestos es buena. Hay varios aspectos a destacar positivamente.
P.: ¿Cómo analiza hoy la paritaria que cerraron con el Sindicato de Empleados Públicos al 11%, antes de que el Gobierno sincere la inflación para este año?
O.G.: Creo que fue un buen acuerdo para ambas partes. Esta flexibilización de las metas seguramente llevará a que actúe la cláusula gatillo, de manera que los empleados van a estar compensados de acuerdo con la inflación. Diría que es un acuerdo propio del clima de incertidumbre que vivimos, donde es muy difícil hacer pronósticos. Esto les permite a los empleados mantener el poder de compras, y al Estado controlar los gastos corrientes, tener superávit y poder concretar este plan de obras que es tan importante.
P.: ¿Cómo analiza el rumbo del actual Gobierno?
O.G.: Uno puede poner el ojo en el vaso medio lleno o medio vacío. Yo estoy en el medio. El sinceramiento era necesario, porque pretender que el Banco Central haga lo que no puede hacer el resto del Gobierno que es controlar el gasto público, no fue una buena opción y quedó demostrado los últimos meses. De manera que lo mejor fue sincerar y no someter al Banco Central a una misión imposible. Pero a la vez es una resignación. Es decir, estás reconociendo todos los aspectos negativos que tiene la inflación.
| Entrevista de Leandro Ferreyra |


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