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Hollywood despidió a Jill Clayburgh
Dos veces nominada al Oscar en los 70, Jill Clayburgh perteneció a la primera generación de actrices jóvenes estadounidenses que interpretaban a personajes surgidos del ideal feminista,
Clayburgh, que comenzó su carrera en el cine y en Broadway a mediados de los sesenta y fue dos veces nominada al Oscar por «Una mujer descasada» (1978) y «Tres no hacen pareja» (1979), murió en su casa y rodeada de sus dos hijos, su hijastro y su marido, David Rabe, informó «The New York Times».
La primera nominación al Oscar de esta actriz experta en papeles de mujeres fuertes e independientes, fue por su papel protagónico en la película «Una mujer descasada», dirigida por Paul Mazursky, en 1978, y la segunda, un año después, por la comedia «Tres no hacen pareja» junto a Burt Reynolds y Candice Bergen.
En «Una mujer...», Clayburgh interpretaba a una cómoda esposa y madre de Manhattan cuyo mundo se desmorona cuando su esposo la abandona por una mujer más joven. En el final, se embarca en una relación con un artista, interpretado por Alan Bates, pero también encuentra su fuerza interior, voz e independencia. Este personaje no le dio un Oscar, pero sí el de mejor actriz en el Festival de Cine de Cannes.
Clayburgh trabajó también a las órdenes de Bernardo Bertolucci en «La luna» (1979), un film en el que hacía el papel de madre no demasiado convencional de un muchacho adicto que provocó cierto escozor y polémica en su época. Otros directores con los que trabajó fueron Sidney J. Furie («Los ídolos también aman»), Arthur Hiller («El expreso de Chicago») y Andrei Konchalovsky («Gente como nosotros»). También actuaba frecuentemente en televisión y en Broadway. Fue nominada a los premios Emmy por su interpretación de una prostituta en la película de 1975 para la pantalla chica «Hustling» y en el 2005 por su papel en la serie «Nip/Tuck». También apareció como la madre de Ally McBeal, en la exitosa serie de ese mismo nombre. Su última película, «Bridesmaids», aún no ha sido estrenada.


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