1 de abril 2009 - 00:00

Hollywood: remakes adaptados a otras culturas

Entre las remakes que planea Hollywood en otros países y en idiomas diferentes figura «Entre copas» de Alexander Payne, que se rehará con actores y director japoneses.
Entre las remakes que planea Hollywood en otros países y en idiomas diferentes figura «Entre copas» de Alexander Payne, que se rehará con actores y director japoneses.
 Los Ángeles - Viejas películas con nuevos envoltorios: el remake es tan antiguo como el cine. Ya los pioneros Lumière hicieron varias versiones de su famosa «Salida de la fábrica». No hay que rasgarse las vestiduras, entonces, ante una práctica habitual desde que el cine es cine. Y menos en tiempos de crisis, como ahora, donde nadie sabe nada y todas las iniciativas son buenas (hasta que se demuestre lo contrario). Hollywood adora el remake. Desde siempre. Y sigue así. Lo sorprendente hasta cierto punto es que el remake que viene, se realizará preferentemente en otros países, dentro de otras culturas, y en otros idiomas diferentes del omnipresente y poderoso inglés.
En estos momentos la Fox, por ejemplo, prepara una nueva versión de «Entre copas», de Alexander Payne, candidata al Oscar a la mejor película en 2004. Su nueva versión se rodará con actores japoneses y a las órdenes de un director japonés. También «High School Musical», de la Disney, tendrá una versión rusa y otra china en las que, para distinguirse de la original, sus protagonistas masculinos, en vez de jugar al básquet, se dedicarán a las artes marciales.
Warner Brothers, por su parte, lanzó ya su adaptación china de «Celular» (2004), una trepidante película de acción, bajo el nombre de «Bo Chi Tung Wa». Y Paramount prepara, entre otros proyectos, una versión japonesa de «Ghost», con más «emotividad y sentimiento si cabe que la versión original», según comentó Andrew Cripps, presidente de Paramount Internacional, recientemente a «The New York Times», hablando del nuevo Hollywood. La consigna es: «Pensar globalmente, actuar localmente».
No hay que remontarse hasta los hermanos Lumière, sin embargo, para encontrar un precedente a la nueva situación. Pero sí bastante atrás: hasta los tiempos del primer sonoro, allá por los primeros treinta, cuando Laurel & Hardy rodaban, si era menester, hasta cinco versiones de la misma película, en francés, alemán, italiano y español, además de en inglés. Y mientras Bela Lugosi rodaba Drácula a la mañana, a la noche lo hacía Carlos Villarías en español.
Olvidadas tales prácticas con el doblaje, no se había vuelto a repetir algo parecido en Hollywood. El remake era otra cosa: tomar una película y volverla a rodar, o bien, adaptar una película extranjera a una supuesta sensibilidad internacional. O sea made in Hollywood. El precedente más cercano de la nueva situación se encuentra en «REC» y su versión norteamericana «Quarantine» (John Erick Dowdle, 2008), impulsada por la catalana Filmax. En ese caso la idea motriz era adaptar una propuesta local, la español «REC», a una mentalidad global, lo opuesto al nuevo principio rector de las grandes majors: la multiculturalidad. Pero el resultado es el mismo: diferentes versiones adaptadas a otras culturas.
Quizá la idea partió del catalán Julio Fernández, director general de Filmax. Pero fue Carlos Fernández, su hermano y brazo derecho en la empresa, quien se encargó de convertir la idea en realidad: tomar «REC», esa película de zombis y bomberos del Eixample barcelonés, y trasladar la historia a Los Ángeles.
Más allá de lo afortunado del proyecto «REC» (2007), de Balagueró y Plaza,-, lo cierto es que la iniciativa de los Fernández no cayó en saco roto. Y ahora es Hollywood quien sigue sus pasos.
Cuando la crisis fuerza soluciones imaginativas, en el negocio del cine parece que pasa todo lo contrario: los ejecutivos vuelven los ojos atrás, hasta el principio del sonoro.
Agencia EFE