14 de abril 2011 - 00:00

Humala alarma a los mercados. No creen al izquierdista su versión moderada

Ollanta Humala y Keiko Fujimori, los protagonistas de la segunda vuelta presidencial en Perú. Las propuestas izquierdistas del primero y el pasado antidemocrático del entorno de la segunda desvelan a los inversores.
Ollanta Humala y Keiko Fujimori, los protagonistas de la segunda vuelta presidencial en Perú. Las propuestas izquierdistas del primero y el pasado antidemocrático del entorno de la segunda desvelan a los inversores.
Lima - Ollanta Humala tomó la iniciativa, despliega contactos con fuerzas políticas moderadas, atenuó su discurso, pero los mercados parecen no creerle. La Bolsa peruana cayó un 6,22% ayer, tercer descenso consecutivo, y la moneda local retrocedió a un mínimo de cuatro meses, en un escenario en el que la otra postulante, Keiko Fujimori, afín a las políticas de mercado, genera resquemor por el ruido político que implica su propuesta.

El nuevo sol acumula una caída del 0,60% desde el viernes anterior a las elecciones, y el índice general había retrocedido un 3,10% el lunes y un 3,60% el martes. Es la respuesta a un tradicional discurso antimercados de Humala, que promete mayor gasto e irrupción del Estado en la economía, y que incluye, por ejemplo, gravar las ganancias extraordinarias de las mineras, sector que explica buena parte del crecimiento exportador peruano.

La moneda «tuvo una de sus mayores caídas diarias al continuar la demanda de los inversionistas (inversores) locales y extranjeros por la incertidumbre política», afirmó un agente de cambios de un banco extranjero en Perú que prefirió el anonimato.

El líder nacionalista moderó el discurso radical de izquierda que ya le costó el balotaje en 2006, ganado por el ahora mandatario Alan García, a su vez una figura impopular entonces y ahora.

Ante el comportamiento de los mercados, el principal asesor del candidato, Félix Jiménez, garantizó que Humala mantendrá la estabilidad económica, a la vez que descartó toda estatización o expropiación de empresas privadas.

«Nuestra política no tiene nada que ver con el Gobierno de Hugo Chávez ni de Bolivia», aseveró el economista. «La estabilidad económica es bien importante para consolidar el crecimiento, no tendremos una política de populismo», insistió.

Luego de dos jornadas relativamente tranquilas, Humala arrancó ayer su campaña y enfatizó que los programas sociales son la parte medular de su plan de Gobierno. No obstante, subrayó que para aplicar esos programas respetará «la democracia y el marco jurídico».

Mayor redistribución

«Vamos a defender lo que son fundamentalmente las políticas redistributivas, como lo he dicho, para nosotros los temas medulares en un consenso político son los temas de los programas sociales», afirmó desde la región andina de Huancayo, en el centro del país.

Tal como lo había adelantado Jiménez, entre los temas sociales enfatizó que se debe garantizar el abastecimiento de gas a los hogares del rico yacimiento Camisea para el mercado interno, un polémico proyecto de explotación por 40 años en el que participan Techint y Repsol, entre otros.

«Ahora, con un Congreso como el que ha planteado el pueblo peruano, hay que dialogar y ahí no hay marcha atrás para nadie, en el diálogo todos ganamos, y eso es lo que vamos a plantear», afirmó Humala.

La próxima tarea del izquierdista será seducir a los votantes pro economía de mercado que se inclinaron en la primera ronda por el exministro de Economía Pedro Pablo Kuczynski (casi un 20% de los votos), el expresidente Alejandro Toledo (15%), y el exalcalde capitalino Luis Castañeda (10%).

Humala se reunió el martes por la noche con el centroderechista Castañeda «para romper desconfianzas», sin que surgiera definición alguna de la cita.

En principio, Toledo parecería inclinarse a apoyar a Humala, aunque está por verse la decisión que adoptará su partido, Perú Posible. Mientras, Kuczynski afirmó que prefiere la prescindencia, aunque se estima que su electorado, mayormente de clase media y alta, difícilmente opte por el exmilitar populista y se incline por Fujimori.

Apoyos

El candidato nacionalista sumó un punto inesperado: el reciente Premio Nobel Mario Vargas Llosa, severamente crítico semanas atrás, ratificó que no sufragará por Keiko Fujimori y dejó abierta la chance de darle su voto al exmilitar «según su política de alianzas».

Humala ganó la primera vuelta electoral con el 31,7% de los votos, contabilizado un 95,5% de los sufragios. Por su parte, Fujimori, cuyo padre, Alberto Fujimori, fue condenado a 25 años de prisión por violaciones a los derechos humanos, contó con un 23,5% del respaldo.

Keiko Fujimori goza de una sólida base de apoyo heredada de su padre, a quien muchos defienden por haber terminado con las guerrillas izquierdistas. Pero ese legado es también un lastre, ya que otro tanto no le perdonan las violaciones a los derechos humanos cometidos durante su Gobierno.

Alberto Fujimori se declaró muy contento y lloró de emoción, narró su hijo Kenji, electo diputado por Lima. El pase a segunda vuelta de Keiko «lo tomo como la reivindicación del Gobierno de mi padre, como la reivindicación de las obras y de los logros de Alberto Fujimori», declaró Kenji.

Agencia Reuters, EFE, AFP, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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