12 de enero 2010 - 00:00

Impone Chávez estrategia del miedo y frena remarcaciones

El Gobierno venezolano apostó a la intimidación y ordenó a las fuerzas militares velar porque los comercios no remarquen sus precios como consecuencia de la fuerte devaluación anunciada el viernes.
El Gobierno venezolano apostó a la intimidación y ordenó a las fuerzas militares velar porque los comercios no remarquen sus precios como consecuencia de la fuerte devaluación anunciada el viernes.
Caracas - En el primer día de la nueva paridad bolívar/dólar, tras la brusca devaluación dispuesta el viernes pasado, Hugo Chávez pareció obtener un primer triunfo, aunque probablemente efímero, dada la incertidumbre que manifestaron muchos venezolanos. No se registraron importantes variaciones de precios y cesó el aluvión de consumidores en los negocios, mientras el Gobierno impuso la mano dura al cerrar 70 locales comerciales, entre ellos, tres grandes supermercados.

Chávez había activado el domingo a sus milicias y a la Guardia Nacional para custodiar los precios, y advirtió que podría confiscar comercios que no cumplieran la orden de no aumentar.

Ayer salieron a recorrer negocios unos 200 inspectores del Instituto para la Defensa de las

Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis), acompañados de efectivos de la Guardia Nacional y del Servicio Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT).

En la medida más resonante, se ordenó el cierre por 24 horas de un hipermercado de Caracas perteneciente a la firma Exito, de capital colombiano y francés (grupo Casino), al presentar «irregularidades» en los precios. Otra sucursal de la cadena fue clausurada en Zulia, y lo mismo ocurrió con un supermercado de la marca Cada en Anzoátegui. En suma, fueron 70 los locales comerciales cerrados por los inspectores, y algunos fueron tomados por la Guardia Nacional.

Chávez dispuso el viernes llevar la paridad a 2,6 bolívares por dólar para alimentos básicos, insumos médicos y científicos, entre otros bienes «prioritarios», y de 4,30 para casi todo el resto de la economía. La cotización única anterior era de 2,15.

Advertencias

Previendo una escalada de precios sin control, miles de venezolanos se volcaron el sábado a negocios de productos importados, especialmente electrodomésticos. Ante ese panorama, Chávez profirió el domingo todo tipo de advertencias en su programa «Aló Presidente».

Ayer, en la apertura de bancos, casas de cambio y empresas, la situación era de gran confusión. «No estamos vendiendo pasajes. Hay que decidir si se sube el precio un 100% o se hace una subida progresiva», afirmó un gerente de una aerolínea extranjera.

«No voy a subir los precios, más bien los voy a bajar. Ahora tendré dólares a 4,3 bolívares mientras que antes tenía que comprarlos más caros en el mercado paralelo para importar», afirmó por su parte el gerente de un negocio de electrodomésticos.

En una conocida casa de cambios, los empleados estaban de brazos cruzados tras la apertura. «No se realizan cambios de dólares por ahora», aseguró una empleada.

«El aumento de la competitividad de las exportaciones no petroleras puede ser insuficiente dada la elevada inflación en relación con los socios comerciales y un entorno empresarial favorable», consideró por su parte Erich Arizpe, director de calificaciones soberanas de la agencia de calificaciones Fitch.

«No sólo ayuda al aparato productivo, sino que además protege a la mayoría del pueblo venezolano colocando una tasa diferenciada para elementos fundamentales para la vida», dijo por su parte Miguel Pérez Abad, presidente de Fedeindustria.

Desde la Confederación Venezolana de Industriales admitieron que la medida dará un respiro, pero no será suficiente. Según la entidad, las exportaciones venezolanas no petroleras cayeron a cerca de u$s 3.000 millones desde los 6.099 millones de 2008.

Para la oposición, la depreciación multiplicará la inflación en Venezuela, que de por sí fue alta en 2009: 25,1%.

En tanto, la agencia Standard & Poor's revisó ayer el panorama crediticio de Venezuela a estable desde negativo, por considerar que las cuentas fiscales y externas del país mejorarán tras la devaluación de su moneda. Los bonos globales venezolanos que vencen en 2027 alcanzaron a subir más de un 7%, pero al cierre recortaron ganancias.

Agencias Reuters y AFP

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