Una decisión adoptada por las provincias, conocida el viernes pasado, ya generó un profundo malestar en el Ministerio de la Producción. Se trata de la creación de un nuevo mecanismo para cobrar por anticipado el Impuesto a los Ingresos Brutos a través de las ventas que realizan los comercios y empresas con tarjetas de débito y crédito o de sistemas como Pay Pal. Se llama Sistema de Recaudación sobre Tarjetas de Crédito y Compra (SIRTAC), mecanismo que va precisamente en contra de las políticas del Gobierno nacional de estimular el uso de medios de pago electrónicos para acotar los márgenes de evasión. El SIRTAC fue creado por la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral, instancia que es integrada por representantes de las provincias y la Ciudad de Buenos Aires y es casi un calco del Sistema de Recaudación y Control de Acreditaciones Bancarias (SIRCREB). En este, los bancos practican una retención de Ingresos Brutos ante cualquier ingreso de dinero que registra una cuenta bancaria a nombre de un contribuyente. En el SIRTAC la retención se va a aplicar sobre el importe de las ventas cobradas a través de tarjetas. La lógica indica que la decisión va en sentido opuesto a los esfuerzos realizados desde la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para bancarizar y formalizar el sistema de pagos de la economía. Es probable que los comercios se sientan tentados entonces a cobrar en efectivo, bajo el formato de descuentos de precios o que denuncien falta de conexión de los posnets. El tributarista Iván Sasovsky afirmó que el nuevo esquema de cobranza anticipada “es una clara manifestación de la ceguera mental en la que están nuestros políticos”, mientras que el abogado Diego Fraga dijo que “los gobernadores se llenan la boca hablando de la crisis y de la mala situación de las pymes, pero sus funcionarios que forman parte de la Comisión Arbitral, se las ingenian para seguir reteniéndoles y percibiéndoles impuestos anticipadamente, y en gran cantidad de casos de manera injustificada”.

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