La controvertida norma "Campus Carry", que autoriza a quienes tengan un permiso de portación de armas del estado -una condición que excluye a los menores de 21 años- puedan llevarlas en la mayoría de instalaciones universitarias, comenzó a regir el 1 de agosto, justamente en el día en que se conmemoró el 50° aniversario de la masacre cometida por Charles Whitman.
Whitman era un estudiante de la Universidad de Texas, ubicada en Austin, la capital estatal, que en 1966 subió a la Torre, el edificio principal del campus, y desde allí disparó su fusil y mató a 16 personas e hirió a 32, en el primer tiroteo masivo que se registró en una instalación universitaria de los Estados Unidos.
El gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, eligió a propósito esta fecha para recordar la masacre, considerando la medida importante como autodefensa en los casos de violencia.
El "campus carry" entró en vigor solo para las universidades públicas de Texas, en las que cursan más de 500.000 estudiantes, mientras que las privadas, que podían elegir si implementar o no la norma, optaron por no hacerlo.
También, algunas de las instituciones públicas limitaron el alcance de la medida a aulas, facultades o bibliotecas, mientras que mantienen la prohibición en residencias estudiantiles, laboratorios o eventos deportivos.
Por su parte, la institución pública más grande y prestigiosa del estado, la Universidad de Texas (UT) en Austin, fue también el mayor foco de oposición a una norma aprobada por la Legislatura de Texas.
El presidente de la UT, Greg Fenves, que el lunes presidió el homenaje a las víctimas de la masacre, afirmó hace unos meses que las armas "no pertenecen" a la institución que el lidera.
Por su parte, el Premio Nobel y docente de la UT, Steven Weinberg (Física, 1979), dijo que prohibirá la entrada de estudiantes armados a sus clases o que dejará la enseñanza en la institución.
Texas es el octavo estado norteamericano que implementa una ley de este tipo.
| Agencias ANSA y EFE |


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