27 de mayo 2009 - 00:00

Inédito: Obama nominó a una latina para la Corte

Barack Obama y Sonia Sotomayor, durante la presentación de la mujer como candidata a la Corte Suprema. Su perfil liberal irrita a los republicanos, pero el Gobierno tiene mayoría en el Senado.
Barack Obama y Sonia Sotomayor, durante la presentación de la mujer como candidata a la Corte Suprema. Su perfil liberal irrita a los republicanos, pero el Gobierno tiene mayoría en el Senado.
Washington - El presidente de EE.UU., Barack Obama, designó ayer a la jueza Sonia Sotomayor, de Nueva York, para cubrir la vacante dejada en la Corte Suprema por David Souter y convertirse así en la primera hispana en el mayor tribunal del país.

Para seleccionar a Sotomayor, Obama tuvo en cuenta no sólo su desempeño como magistrada sino también su historia personal, como indicó en su anuncio en la Casa Blanca. «Tan impresionante y significativa como las brillantes credenciales legales de la jueza Sotomayor es su propia historia», señaló.

Obama había indicado con anterioridad que se inclinaría por un juez que tuviera muy en cuenta las consecuencias de sus decisiones sobre la gente corriente.

«Lo que Sonia aportará a la Corte no será sólo el conocimiento y la experiencia adquiridos durante el transcurso de una carrera legal brillante, sino la sabiduría acumulada en todo un trayecto de vida inspirador», declaró en una ceremonia de gran emotividad.

Sotomayor es desde 1998 juez federal del Tribunal de Apelaciones del Segundo Distrito de EE.UU., en Nueva York, y cuenta con una amplia experiencia tanto como magistrada de sala como en el sector privado. Su vida comenzó en el Bronx neoyorquino, donde se crió en una vivienda de protección oficial como hija de inmigrantes puertorriqueños.

Cuando tenía nueve años murió su padre. Su madre, Cecilia, se hizo cargo de la pequeña Sonia, a la que un año antes se le había diagnosticado diabetes, y de su hermano Juan.

En la ceremonia, Sotomayor rindió homenaje a su madre, que se encontraba presente. «Sólo soy la mitad de buena que ella», aseguró.

Gracias a una serie de becas, Sotomayor pudo estudiar Derecho y graduarse «summa cum laude» en la prestigiosa Universidad de Princeton en 1976.

A lo largo de su carrera, Sotomayor trabajó como asistente en la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, y como abogada en uno de los estudios privados de la ciudad. En 1992 se convirtió en la jueza más joven y la primera magistrada hispana del estado de Nueva York y cinco años después llegó al Tribunal de Apelaciones del II Distrito Federal.

En su discurso en la Casa Blanca, Sotomayor se mostró de acuerdo con Obama acerca de la importancia de la empatía a la hora de juzgar. «Mi objetivo es no olvidar nunca las consecuencias reales de mis decisiones entre los individuos, las empresas y el Gobierno», dijo.

Su nombramiento como nueva jueza de la Corte depende del visto bueno del Senado. De resultar confirmada, será la segunda mujer en ese tribunal, junto a Ruth Baader Ginsburg, y tan sólo la tercera en la historia.

Según explicaron ayer altos funcionarios de la Casa Blanca que hablaron bajo la condición del anonimato, Obama entrevistó personalmente a los cuatro finalistas para el cargo el martes y el jueves de la semana pasada.

A Sotomayor la vio el jueves y habló con ella a solas durante una hora en el Despacho Oval. El viernes, el mandatario indicó a sus asesores que sentía una cierta inclinación pero que quería meditarlo durante el fin de semana.

Sotomayor comenzará la semana próxima sus contactos con los senadores para preparar su audiencia de confirmación, que la Casa Blanca quiere que se produzca antes del receso de vacaciones de agosto.

El objetivo de Obama es que la jueza pueda ocupar el asiento que dejará vacante en junio Souter el primer lunes de octubre, cuando el tribunal retomará sus sesiones. Hasta el momento, la oposición republicana expresó su intención de ofrecer un proceso imparcial a la jueza.

De ser confirmada, se espera que Sotomayor se alinee en el ala liberal del tribunal, donde se encontraba también Souter, por lo cual no cambiará el equilibrio con el sector conservador.

Pero a sus 54 años cuenta con la suficiente juventud para representar un voto progresista durante mucho tiempo en ese tribunal, donde sus miembros tienen carácter vitalicio.

Se trató del primer nombramiento a la Corte de un presidente demócrata en 15 años, y el torrente de reacciones, dentro y fuera del Congreso, fue inmediato. Janet Murguía, presidenta del Consejo Nacional de la Raza, dijo que Sotomayor es una selección «excelente» debido a su experiencia y conocimientos. Agregó que es un «día monumental» para los hispanos porque «finalmente» dicha comunidad se ve representada en la Corte.

«La historia de Sotomayor personifica el sueño americano para tantos latinos en este país», agregó Murguía, al asegurar que la jueza de ascendencia puertorriqueña entiende el impacto de las leyes en la vida cotidiana «de la gente común».

Agencias EFE, Reuters, DPA y AFP

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