Inédito: un organismo de la ONU acusó al Vaticano de proteger a pederastas

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Ginebra - Los expertos del Comité de los Derechos del Niño de la ONU criticaron ayer con inédita dureza la actuación del Vaticano en los casos de abusos contra menores y le exigieron llevar a cabo una investigación pública, en un informe presentado en Ginebra. El Vaticano reaccionó con sorpresa e irritación ante la condena y ligó el documento a "lobbies" y "grupos de presión ideológicos".

La reputación de la Iglesia Católica fue afectada en las últimas décadas por la revelación en numerosos países de escándalos por pederastia que involucran a curas y a altos prelados, y fue recién con el pontificado de Benedicto XVI (2005-2013) y su sucesor Francisco que comenzaron a tomarse medidas al respecto (ver nota aparte).

"El comité está muy preocupado por el hecho de que la Santa Sede no reconoció el alcance de los crímenes cometidos, no tomó las medidas necesarias para abordar los casos de abusos y proteger a los niños, y adoptó políticas y prácticas que llevaron a que los abusos continúen", denunció el grupo de expertos. "La Santa Sede puso la reputación de la Iglesia y la protección de los responsables siempre por encima de los intereses de los niños afectados", aseguró la presidenta del comité, con sede en Ginebra, Kirsten Sandberg. "Esperamos que la Santa Sede y su titular, el papa Francisco, sigan nuestras recomendaciones", subrayó.

El Vaticano quedó bajo escrutinio como país suscriptor de la Convención de Derechos del Niño de la ONU. El mes pasado, enviados del Vaticano fueron interrogados durante días por el comité, integrado por 18 especialistas en derechos humanos independientes.

En el texto conocido ayer, el panel hizo hincapié en la práctica de transferir a los presuntos abusadores a otras parroquias y a la falta de cooperación con las autoridades civiles.

En una larga lista de recomendaciones no vinculantes, sobre las que el Vaticano deberá informar en 2017, el comité sostiene que deberían difundirse los archivos sobre los acusados y sobre quienes los protegieron, los pederastas ser removidos de sus puestos y sus víctimas, compensadas.

Ante la petición, el Vaticano reaccionó molesto y acusó al comité de "injerencia" en su doctrina. "La Santa Sede lamenta ver en algunos puntos de las observaciones finales un intento de interferir con la doctrina de la Iglesia Católica sobre la dignidad de la persona humana y el ejercicio de la libertad religiosa", indicó en un comunicado. Las autoridades religiosas añaden que están comprometidas "con la defensa y protección de los derechos del niño, en línea con los principios promovidos por la Convención de los Derechos del Niño y de acuerdo con la moral y valores de la doctrina católica". Además, el embajador vaticano ante la ONU aseguró que el comité emitió un informe "ideológico" influenciado por grupos homosexuales. "Organizaciones no gubernamentales que están interesadas en la homosexualidad, el matrimonio gay y otras cuestiones están ciertamente presentes con sus opiniones y, de alguna manera, han reforzado una línea ideológica", según dijo a Radio Vaticano el arzobispo Silvano Tomasi.

Como contrapartida, en México, el exsacerdote Alberto Athié, que desde hace dos décadas tiene un papel clave en las denuncias de abusos sexuales en la institución, calificó de "paso histórico" el documento. Athié, que dejó el ministerio en 2003, fue el primero en denunciar, a mediados de los años 90, abusos cometidos por Marcial Maciel (1920-2008), fundador de los Legionarios de Cristo.

Agencias AFP, DPA, Reuters, ANSA y DPA

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