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Infidencias sobre cómo vivió Bush el ataque del 11-S
El día de los atentados de Al Qaeda en Washington y en Nueva York, Condoleezza Rice comandó la logística. En el búnker en que fue escondido Dick Cheney sobraba gente, por lo que fueron liberados los prescindibles.
En la conversación, que será emitida con motivo del noveno aniversario de los atentados contra el World Trade Center en Nueva York, la entonces asesora de seguridad, uno de los cargos más importantes de la administración estadounidense, señaló que ordenó a Bush que se quedara en Florida para después colgar el teléfono.
«El presidente estaba bastante molesto conmigo, para decirlo de manera diplomática», añade Rice en la entrevista. Su actitud, sin embargo, se debió a que nadie sabía qué podía pasar y a que la Casa Blanca podía ser objetivo de un atentado, agrega.
Detalles
«Conozco al presidente desde hace mucho tiempo y sabía que no quería otra cosa que estar en su sitio y tomar el mando», cuenta también Rice, que además ocupó entre 2005 y 2009 el puesto de secretaria de Estado.
Rice dio detalles también sobre la situación en el búnker bajo la Casa Blanca, en el que se refugió junto al entonces vicepresidente, Dick Cheney, y otros miembros del Gobierno.
«Había tanta gente en el búnker que faltaba oxígeno. Agentes de inteligencia entraron y dijeron: tenemos que sacar a algunas personas. Se dieron una vuelta por el lugar y le dijeron literalmente a algunos que no eran tan importantes y que debían irse».
Además, la ex secretaria de Estado cuenta que el sistema de comunicaciones seguro del Gobierno colapsó por momentos, de forma tal que se tuvieron que dar informaciones secretas a través de teléfonos móviles normales.
«Fue algo de verdad peligroso, ya que si los terroristas nos hubiesen oído hubieran contado con mucha información», recuerda Rice.
Agencia DPA


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