Inflación, atada al retraso cambiario

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  "Se espera un mayor impulso de los precios en enero por motivos estacionales, pero la variación anual del IPC seguiría corrigiéndose a la baja. La inflación podría volver a superar el 2% mensual, aunque en su comparación interanual experimentaría una nueva desaceleración, principalmente, por la elevada base de comparación de enero 201 4 (cuando la inflación trepó al 4,8% mensual, impactada por devaluación del peso de inicios del año pasado bajo la gestión de Juan Carlos Fábrega)", señala el Banco Ciudad en su informe económico semanal.

"Ahora, con la vista puesta en el mediano plazo, las perspectivas no son tan alentadoras. La desaceleración en la suba de los precios internos de los últimos meses ha estado vinculada, de manera casi exclusiva, a una estabilidad cambiaria a todas luces insostenible. Adicionalmente, el Banco Central ha vuelto a incurrir en una fuerte emisión para asistir financieramente al Tesoro, provocando una inyección monetaria de más de $ 50.000 millones en diciembre, que de no ser retirados al menos parcialmente en enero y febrero, volverían al actual equilibrio en uno sumamente inestable, siendo lo anterior sólo una muestra de lo que se espera en un año electoral (de hecho, la baja reciente de las tasas de interés que el BCRA paga por sus Letras y Notas, si bien exploratoria, de entre 8 y 15 puntos básicos, no es una buena señal en este sentido)", estiman los economistas de la entidad.

A continuación, lo más relevante del informe:

•La inflación minorista según el IPC elaborado por la Ciudad de Buenos Aires fue del 1,5% en diciembre, mostrando un incremento inferior al 2% por tercer mes consecutivo y con una variación interanual del 38%, finalizando el año dos puntos porcentuales por debajo del pico de 40% alcanzado en septiembre.

Esta desaceleración de la inflación en el margen acompañó el virtual congelamiento del tipo de cambio oficial que siguió al recambio de autoridades del BCRA, a fines de septiembre, con un impacto directo en la dinámica de los precios de los bienes transables. En los últimos tres meses del año pasado, el tipo de cambio oficial contra el dólar se incrementó sólo un 1%, lo que equivale a una depreciación del peso de apenas un 4,1% en términos anualizados, mientras que contra la canasta de monedas de los principales socios comerciales el peso de hecho se apreció un 2,6%.

De acuerdo con el IPCBA, los rubros que más impulsaron la suba de precios en 2014 fueron los servicios básicos para la vivienda (47,2%), el transporte (46%) y los alimentos y bebidas (34%). Estos últimos, si bien culminaron con un incremento menor a la media, fueron el principal componente en explicar el aumento del último año, dado su peso en la canasta de consumo de los hogares (cercana al 20%), con un fuerte impacto en aquellos de menores ingresos.

•También según el IPCBA, pero desde otra óptica, los precios de los bienes y servicios regulados aumentaron un 54% en 2014, mientras que el resto se encarecieron cerca del 36%. Ahora bien, pese a estos aspectos locales vinculados a la corrección tarifaria concentrada en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, en otras provincias con sus propias mediciones de precios, como San Luis (41,4%) y Neuquén (39,5%), las subas también se acercaron al 40%, dando cuentas de un fenómeno generalizado.

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