10 de abril 2013 - 00:00

Inflación ejecutiva subió a casi el 24% en un año

El incremento de precios que soportó una familia de clase media (conformada por profesionales) fue del 1,61% en marzo respecto de febrero. Con esta suba, en los últimos 12 meses la variación fue del 23,9%, según la Canasta del Profesional Ejecutivo (CPE) que realiza el Centro de Economía Aplicada de la Universidad del CEMA. "Es el tercer mes consecutivo de descenso en la misma desde el máximo registro del 25,3% en diciembre último. De continuar con esta tendencia la inflación en 2013 cerraría entre el 21% y el 23%", señala el informe, aunque advierte que "esta proyección es contingente en el éxito de la política de control y acuerdos de precios del Gobierno". Según este estudio, una familia tipo de un profesional ejecutivo del Gran Buenos Aires necesitó en marzo $ 31.761 para poder consumir los mismos bienes y servicios para los que en marzo de 2008 (fecha en la que comenzó este relevamiento) precisó $ 11.787. Varios capítulos de la canasta muestran un fuerte comportamiento estacional. "Por un lado el comienzo del ciclo escolar vino acompañado de un fuerte aumento en educación del 11,95%, mientras que el final de las vacaciones de verano impactó al rubro de esparcimiento, el cual mostró una baja del 3,17%", destaca el informe de la Universidad del CEMA.

Además, indumentaria también registró una suba estacional por el recambio de temporada del 3,09%. Por su parte, los de servicios de salud y atención médica, vivienda y servicios básicos y transporte y comunicaciones registraron todos aumentos inferiores al 1%, del 0,25%, el 0,82% y el 0,68%, respectivamente.

El rubro de alimentos y bebidas marcó una suba del 1,80%, que si bien es alta y superior al promedio de la canasta debe considerarse como relativamente baja, ya que marzo es un mes donde la categoría alimentos y bebidas muestra fuertes aumentos estacionales (3,49% en marzo de 2012, 2,52% en marzo de 2011 y 5,80% en marzo de 2010).

En las variaciones anuales, el rubro que lideró las subas fue educación, con un 31,7%. Le siguieron otros bienes y servicios, con el 29,3%; esparcimiento, con el 28,6%, y vivienda y servicios básicos, con el 27,3%, todos por encima del promedio del 23,9%. Por debajo de este porcentaje aumentaron equipamiento y mantenimiento del hogar (22,5%), alimentos y bebidas (22%), e indumentaria (20,6%).

"Más allá de los factores estacionales es de destacar que dos de los rubros menos alcanzados por el control de precios, educación y esparcimiento, han experimentado tasas anuales de crecimiento muy por encima del promedio. Este tipo de distorsiones son comunes a economías sujetas a controles de precios", concluye el informe.