19 de julio 2012 - 16:49

Inmuebles: caen más ventas por nueva suba del “blue”

Los operadores dicen que la incertidumbre con el dólar impide fijar precios

Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner
Con la disparada del dólar «blue» de los últimos días, el mercado inmobiliario volvió a tener un nuevo golpe, ya que la incertidumbre y la imposibilidad de fijar precios frena aún más la actividad del sector.

El problema es que la venta de unidades usadas o a estrenar está prácticamente paralizada ya que se siguen comercializando en dólares y no hay muchos compradores que puedan disponer de grandes cantidades en billetes contantes y sonantes.

Sólo se venden los proyectos en construcción que se han pesificado pero eso representa una mínima parte del negocio. Para una inmobiliaria, la actividad de compraventa de las unidades que hoy siguen dolarizadas representa entre un 80% y un 90% de las operaciones. El resto se concentra en el negocio de los alquileres y proyectos «en pozo». Es por eso que en la mayoría de las empresas la facturación, desde la profundización del cepo al dólar, cayó al 20% del total.

La pregunta obvia es cómo hacen para resistir ante esta fuerte caída de los ingresos. Las inmobiliarias más grandes están cubriendo gastos, por el momento, con recursos propios pero la situación más complicada se da en empresas chicas que no tienen ningún respaldo y prácticamente vivían al día. En esos casos, ya se están produciendo algunos cierres mientras que otras inmobiliarias buscan superar este momento fusionándose.

El motivo de que la actividad no se destrabe es que los propietarios de inmuebles se resisten a manejarse en pesos y se mantienen firmes en exigir dólares. Ni siquiera la búsqueda de un valor negociado en pesos entre el valor del dolar oficial y el paralelo cuenta con muchos adeptos.

«Nosotros tenemos unas 170 unidades a la venta y sólo un cliente aceptó que comercialicemos su propiedad en pesos pero porque ese dinero lo utilizaría para un proyecto de construcción. De lo contrario, nadie acepta pesos», explicó a este diario el empresario Armando Pepe.

La situación es aún más preocupante en el mercado de los locales comerciales, ya que en las últimas semanas creció fuerte la cantidad de negocios que fueron dejados vacíos por la caída del consumo. Incluso se espera que a fin de julio se produzca un cierre masivo de comercios ante la imposibilidad de los inquilinos de poder pagar el alquiler.

«Desde la instauración de las restricciones cambiarias, indudablemente el mercado viene mostrando un descenso paulatino y constante, que ha llevado a que durante el primer semestre de 2012, comparado con el primer semestre de 2011, la cantidad de operaciones registradas en la Ciudad de Buenos Aires haya caído un 20%» señaló el titular de la Cámara Inmobiliaria Argentina, Néstor Walenten.

En medio de esta situación, son pocos los empresarios que aceptan hablar después del episodio generado con el operador Jorge Toselli que fue recriminado por la presidente Cristina de Kirchner (y por la AFIP) luego de formular declaraciones sobre el freno de las ventas.

En ese sentido, la cámara del sector emitió un comunicado en el que rechaza el ataque a ese empresario.

«Como se desprende claramente de los dichos de la máxima mandataria, la opinión de un empresario de nuestra industria es puesta en duda por su situación impositiva, sin importar si esta opinión es relevante o no, y por supuesto, desmereciendo una posición contraria a la oficial. Es claro que desde el Gobierno nacional se intenta minimizar los efectos que las últimas medidas económicas han ocasionado en nuestro sector, intentando posicionar el debate en otros asuntos, quizás de mayor efecto mediático que la situación del mercado inmobiliario», dice el comunicado.

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