9 de abril 2015 - 00:00

Innocenti regresa a un clásico de Ricardo Monti

Virginia Innocenti: “A diferencia de lo que hicimos con Jaime Kogan, puse más el acento en la carnalidad y en la pasión”.
Virginia Innocenti: “A diferencia de lo que hicimos con Jaime Kogan, puse más el acento en la carnalidad y en la pasión”.
A veintidós años de haber protagonizado "La oscuridad de la razón" de Ricardo Monti con puesta de Jaime Kogan-, Virginia Innocenti hará su debut como directora con una nueva versión de la obra que subirá a escena el próximo sábado a las 19.30 en el Centro Cultural Cooperación.

Integran el elenco Ana Yovino, Luciano Suardi, Maia Mónaco Pablo Mariuzzi, Lorena Szekely, Daniela Salerno y Juan Luppi.

"Tengo un vínculo muy cercano con Monti, como lo tuve con Kogan. Después de 'La oscuridad...' hice con ellos 'Rayuela'. También me marcó mucho haber trabajado con Leonardo Favio en "Gatica". A nivel artístico me considero discípula de ellos", explica Innocenti.

Dialogamos con ella:

Periodista: ¿No es un material muy ambicioso para alguien que debuta en la dirección?

Virginia Innocenti:
Hace tres años que estoy buscando un espacio para este proyecto. No salí a buscar qué obra dirigir. Fue a la inversa, la obra me eligió a mí. Le voy a contar algo. Cuando Jaime Kogan ya estaba en su lecho de muerte, le prometí que de algún modo iba a continuar con su legado... Y bueno, parece que soy una persona de palabra. Humildemente, intento abordar el material desde un lugar similar al que él proponía. Por otro lado, me di cuenta de que si yo no volvía a abrazar la poesía, mi alma estaba en riesgo. Y como usted sabe esta obra es poesía pura. Sólo pensar en ella me emociona.

P.: Después de haber encarnado a Tita Merello y Anna Magnani, se entiende que haya elegido una pieza donde las figuras femeninas son el motor de la acción y luchan contra una sociedad patriarcal.

V.I.:
Quizás por mi mirada de mujer, y a diferencia de lo que hicimos con Kogan, puse más el acento en la carnalidad y en la pasión, en la lucha entre Eros y Tanatos y en la fascinación por la sangre de la que hablan todos los personajes. Hay mucho erotismo en la obra.

P.: El texto de Monti reelabora la fábula de la Orestíada de Esquilo, desarrolla el mito de "Electra" y hasta se emparenta con dos tragedias shakespearianas, "Hamlet" y "Macbeth".

V.I.:
Monti es un erudito y su texto tiene una gran belleza. Es una tragedia moderna donde cada palabra adquiere múltiples resonancias. Su lectura es inagotable. La obra está llena de sorpresas y transcurre en un contexto sudamericano, donde el autor expone en términos poéticos de qué manera el rumbo de un pueblo depende de las pasiones y las íntimas pulseadas de quienes ejercen el poder, que como sabemos casi siempre es despótico y totalitario. Hay razones ideológicas por las cuales los protagonistas son capaces de matar pero no deja de ser un drama familiar, con situaciones de incesto y de violencia filicida. Yo me inspiré en el cuadro de Goya "Saturno devorando a sus hijos" porque, desde una perspectiva histórica, y en relación a nuestros gobernantes, siempre fuimos hijos de padres filicidas, salvo honrosas excepciones.

P.: ¿Podría anticiparles a nuestros lectores una síntesis del argumento?

V.I.:
Mariano, el protagonista, vuelve a su tierra natal a raíz de la muerte de su padre que fue asesinado por un familiar, con la complicidad de su esposa infiel. Mariano se formó Francia por eso se siente extranjero en su patria. Pero luego se va dejando arrastrar por su hermana Alma, quien le reclama que haga justicia y mate al culpable. El actúa sin mucha conciencia, mientras intenta aferrarse a la razón, influido por la cultura iluminista europea. Nunca sabe si está soñando o si lo que le sucede es real. Su hermana es el motor ideológico de la acción, pero al ser mujer necesita que Mariano sea su brazo ejecutor. La obra transcurre en 1830, en pleno tumulto político, y todos los personajes están en una especie de cornisa entre la vida y la muerte, en un clima onírico, un poco suspendidos en la oscuridad y el vacío. En pocas palabras, se trata de un viaje iniciático en el que Mariano tendrá que atravesar toda esta oscuridad para poder renacer. Y así entender cuál es su lugar, quién es él y qué quiere hacer realmente para tomar por fin una decisión. A mí me conmueve mucho la humanidad de esta obra en la que todos tienen sus motivos y razones. A lo largo de la trama uno llega a comprender los argumentos de todos.

P.: ¿Cuánto dura esta versión?

V.I.:
Menos que la anterior. Aproximadamente hora y media. A pedido de Monti hicimos una condensación del texto. Agrupamos algunos personajes secundarios y él suprimió algunas metáforas, sin que el texto pierda su belleza. Ahora la historia se entiende mejor y adquirió muchísimo ritmo. Monti tiene ganas de que la obra llegue a más público. Somos conscientes que no es un texto de alcance popular. Pero, insisto: la historia se entiende perfectamente y su poesía... no hay que entenderla a pie juntillas, simplemente hay que dejarse llevar por ella.

Entrevista de Patricia Espinosa

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