La inusual y festiva manifestación, que también exigió que Guzmán no sea extraditado a Estados Unidos, se llevó a cabo la tarde del miércoles en una céntrica zona de Culiacán, la capital de Sinaloa, el bastión del considerado capo más poderoso del mundo.
El evento, al que acudieron unas 2.000 personas, fue convocado en la mañana por medio de boletas anónimas repartidas y lanzadas sobre la ciudad, de 860.000 habitantes, desde al menos un helicóptero. El gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, dijo ayer que carece de datos precisos sobre quién convocó a la manifestación, en la que fueron repartidas cervezas, tamales y hasta dinero. "Pero la investigación debe arrojarlos. Es algo que no creímos que fuera a ocurrir y no lo estamos avalando", afirmó el gobernador.
Con gritos de "suéltenlo" y "viva El Chapo", así como pancartas de apoyo al líder del poderoso cartel de Sinaloa, los manifestantes marcharon durante unas dos horas sin vigilancia policial, aunque al final la manifestación fue disuelta. El gobernador López Valdez sostuvo que fue una "sorpresa" comprobar el poder de convocatoria que tiene "El Chapo", pero que sus abogados le recomendaron privilegiar "el derecho a la expresión y a la manifestación".
| Agencias AFP, ANSA y DPA |


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