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INTI x 10: un socio de fierros
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial ofrece asistencia, desarrollo y capacitación con 2300 técnicos y profesionales en todo el país. Acá, una muestra de 10 innovaciones aplicadas que realizó para sendas pymes en los últimos años. Muchas de ellas pueden ser usadas libremente por las firmas que lo soliciten.
Seda nacional. En el INTI diseñaron dispositivos de plástico para producir seda de primera calidad.
El CMNB también diseñó un banco de ensayo, inexistente en el país, que permite evaluar los sensores, sean estos nacionales o importados. Si bien el desarrollo fue realizado para esta empresa en particular, los saberes adquiridos en el proceso son patrimonio del INTI y pueden ser aplicados en la innovación de otros productos.
2. Electrónica impresa - Tintas conductoras
El mismo CMNB desarrolló tintas conductoras y dispositivos electrónicos que se emplean en diversas aplicaciones tales como la fabricación de tarjetas, embalajes y textiles inteligentes. Para ello utiliza equipamiento existente en la industria gráfica. La innovación partió de un pedido de Basegraf Ink, una pyme que produce tintas, porque un cliente le había solicitado una variante que fuera conductora de electricidad. Un ejemplo de aplicación de estas tintas son las tarjetas que suelen usarse para fichar en los trabajos, que si bien comúnmente se hacen con bobinados de cobre, hoy pueden imprimirse con esta tinta, reduciendo así costos productivos y tiempos. El desarrollo diseñado por el CMNB está conformado por una tinta imprimible a la que le han agregado partículas y nanopartículas con la capacidad de conducir la electricidad. En este caso, el INTI transfirió a una empresa la tecnología para producir la tinta y a otra firma las innovaciones para aplicar esa tinta. Ambos desarrollos están disponibles para otros emprendedores.
3. Aceite esencial de limón
Para la industria alimentaria y cosmética el aceite esencial de limón es un insumo clave, y su enturbiamiento puede ser un inconveniente durante la elaboración de productos. De allí que la empresa Givaudan, proveedora de este insumo para la saborización de gaseosas, necesitara controlar la calidad de su procesamiento, de modo de asegurar que el aceite no tuviera ceras precipitables, causa del enturbiamiento.
Con esta demanda llegó Givaudan al Centro de Agroalimentos del INTI, donde diseñaron "un reactivo que permite saber a simple vista si el fabricante procesó correctamente el aceite esencial de limón. Así se puede predecir cómo será su comportamiento futuro", revelan desde el Centro.
En la actualidad, el desarrollo está disponible para otras empresas que deseen utilizarlo.
4. Cera de abejas para
cubrir quesos
Esta innovación se investigó y diseñó como respuesta a la necesidad planteada por los productores de quesos artesanales del noroeste cordobés. Ellos necesitaban proteger sus productos para evitar la contaminación o el desarrollo de microorganismos, así como minimizar posibles pérdidas de humedad y aumentar la resistencia al transporte.
Ante este desafío planteado por los productores, el Área Desarrollo Territorial y Lechería extra-pampeana de INTI-Lácteos, con sede en Rafaela (Santa Fe), investigó el uso de cera de abeja como cobertor de quesos. La iniciativa buscó proveer a los productores de una herramienta que extendiera la vida útil y además aportara características regionales a sus quesos.
El desarrollo está a disposición de todo aquel que quiera usarlo. Sólo debe acercarse al INTI para que le transfieran el conocimiento.
5. Alimentos en base a trigo sarraceno
El desarrollo de alimentos en base a trigo sarraceno que hizo el Centro Cereales y Oleaginosas del INTI (CyO), de la ciudad bonaerense de 9 de Julio, acompañó la iniciativa de la firma agropecuaria Lipa-Hue. Tras varios ensayos, el INTI obtuvo diferentes harinas con las que diseñar un amplio abanico de productos en base al trigo sarraceno. Desde harinas integrales -cruda, pregelatinizada y texturizada- hasta almohadones rellenos con la cáscara que se desecha. En el caso de Lipa-Hue, ya comercializa harinas, cereales, fideos y los mencionados almohadones, todo ello bajo la marca Olienka. Miguel Potocnik, titular de esta pyme de Balcarce, pretende seguir añadiendo valor a otros productos a través de la industrialización de esta variedad de trigo. Y su proceso de industrialización está disponible para los emprendedores que quieran crear nuevos productos.
6. Zaranda rotatoria para el lavado de mandioca
Con el objetivo de disminuir costos y optimizar el proceso de lavado de las raíces de mandioca, especialistas del Centro INTI-Misiones diseñaron un instrumento de limpieza en seco llamado "zaranda rotatoria". Una pyme ya está utilizando el primer prototipo y muchas otras pueden acercarse al INTI para hacerse de esta tecnología que redunda en mejoras en la producción de este cultivo. Esta zaranda evita el deterioro del tubérculo, disminuye el impacto ambiental y reduce tanto la utilización de agua como el costo de su lavado.
7. Dispositivo para que el gusano de seda pueda producir el capullo
Si bien la seda es una producción milenaria en el mundo, en la Argentina está dando sus primeros pasos, por iniciativa de poco más de 300 productores en todo el país. Con el objetivo de apoyar al sector, técnicos del INTI fabricaron y distribuyeron más de 15.000 "erizos". Tal el nombre de los dispositivos de plástico que diseñaron para producir seda de primera calidad y mejorar su rendimiento. Todo empezó cuando desde el Laboratorio de Seda del Centro INTI-Textiles detectaron que la calidad de estas fibras estaba afectada por las condiciones de la cría de gusanos, realizada principalmente en ramas del árbol de morera o en estructuras de cartón.
Los "erizos" están disponibles para el productor que los necesite.
8. Productos lácteos con alto contenido de ácido linoleico conjugado
Hace ya algunos años, por pedido de una pyme de Chivilcoy, el INTI, junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), desarrollaron quesos elaborados a partir de una leche con menos grasas saturadas. Esta leche funcional, con alto contenido de linoleico conjugado (CLA), se obtuvo mediante cambios en la alimentación de las vacas. Así se logró disminuir la concentración de los ácidos grasos perjudiciales para la salud, e incrementar la concentración de CLA y ácido vaccénico (AV), que poseen propiedades protectoras de la función cardiovascular y efectos antitumorales.
Hoy el conocimiento del comportamiento del ácido linoleico conjugado que tiene el INTI puede ser aplicado a cualquier otro alimento que no sea quesos. Los interesados deben contactarse con el Centro INTI Lácteos.
9. Paragolpes traseros de semirremolques con más resistencia
Ante la repetición de accidentes en los que un auto impacta desde atrás a un camión y se desliza por debajo del acoplado, las normas internacionales plantearon una mejora en la resistencia de estos paragolpes traseros. Como respuesta, el Centro INTI Rosario, mediante cálculo numérico computacional, evaluó y mejoró el comportamiento mecánico de los paragolpes. El conocimiento adquirido y la innovación desarrollada están disponibles para cualquiera que lo requiera.
10. Detector domiciliario de gas y monóxido de carbono
En 2001 Pablo Barbero aún estudiaba ingeniería electrónica en la Universidad de La Matanza cuando se acercó con la idea de hacer un detector domiciliario de gas y monóxido de carbono al Centro de Investigación y Desarrollo de Electrónica e Informática (CITEI). Allí terminaron de desarrollarlo para luego producirlo en la metalúrgica de su padre, una fundición de bronce para productos para gas. En 2005 el medidor comenzó a ser comercializado. "La experiencia fue tan buena que ahora volvimos para mejorarlo", sostiene Emiliano Barbero, gerente comercial de SIME. El desarrollo tuvo tal impacto en la metalúrgica que les cambió la estrategia: "Veníamos trabajando con productos para gas certificados con la marca IB y con esta innovación nació Intelligentgas, una nueva unidad de negocios que no paró de crecer. Y, en esa misma línea, en 2008 nació Caldén, marca de calefactores a gas y eléctricos. Hoy, Caldén factura el 40% y el 30% cada una de las otros dos marcas", detalla.
Si bien el detector en sí no puede transferirse porque fue hecho a demanda de esta empresa, los conocimientos adquiridos durante este desarrollo por el CITEI pueden ser aplicados en otras innovaciones. Los interesados sólo deben acercarse y exponer sus necesidades.
NO TENER MIEDO
Para quienes aún no se animan a consultar al INTI, los empresarios entrevistados coinciden al recomendar "que no tengan miedo, que no crean que por ser un ente grande no los van a atender". Eso sí, alerta Barbero, fuente del último caso: "Creo que las pymes en general no saben hablarle al INTI, no saben armar y presentarle un proyecto. Por eso puede parecer que los tiempos son muy lentos. Pero tienen que animarse". Es más, si no quieren ir solos, pueden acercarse a las cámaras o asociaciones del sector, a la Secretaría de Desarrollo del municipio, o a los centros de la universidades relacionadas con pymes y emprendedores.



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